Retorno de un cruzado

5 octubre 2014

Llevaba meses postponiendo la lectura de «Retorno de un cruzado» por esa manía mía de leer únicamente en inglés tan pronto se asienta el verano. descargaEl miércoles decidí hacer un paréntesis y saborear la última novela de José Jiménez Lozano. Conforme degustaba las páginas de este asombroso librillo, brotaban risas y lágrimas; su prosa y sus cosas conmovían, las nostalgias se removían y las sombras del porvenir a ratos oscurecían ese pasillo por el que las horas desfilan. He contemplado los retazos de un mundo que existió hace no demasiado y que se fue diluyendo en ese afán de cambiar las cosas porque sí, sin ninguna razón de peso y de consenso. He rememorado también las dulzuras de la niñez, las meriendas de chocolate y picatostes,  las hermosuras que se posaban en el alma por aquella limpieza que la vida alentaba en el hombre. Ocurrió, claro, antes de que la grisura se apropiara del colorido del mundo para pintarlo de gris y cubrirlo de tristes cenizas, antes de que robaran las esperanzas y las verdades para sembrar, en su lugar, miedos, mentiras y desazones. Claro que si uno piensa un poco, como lo hace este cruzado, caerá en la cuenta de que a nadie le arrebatan nada que no quiera entregar; de haberlo deseado, habríamos todos conservado la esencia aun a riesgo de desafiar a tirios y troyanos, aun a riesgo de pagar un precio por semejante singularidad. La paz del alma reside en la libertad y no en seguir ridículas modas que a nadie hacen feliz y que en vez de embellecer la vida, la afean hasta desfigurarla y hacerla insufrible. Aquellos tiempos veraces en los que la poesía se paseaba por todas las estancias, hasta por las más fúnebres, regresarían si lo deseáramos, si pusiéramos los medios para acogerlos de nuevo.

«Retorno de un cruzado» es un buen comienzo para adentrarse en el mundo de este fantástico y prolífico escritor. Está publicado por Ediciones Encuentro.

Imposibles

27 septiembre 2014

El otoño es siempre dulce y trae siempre consigo proyectos y días espléndidos. He comenzado, sin embargo, el nuevo curso a empellones debido a una extraña combinación de cambios que, tarde o temprano, se impondrán y darán al traste con la vida que hasta ahora había conocido. sunnyspringmorning CucuelY cuando todo se esfume, surgirán nuevos días, nuevas vivencias y quizá un existencia más sosegada, aunque a ratos me estremezcan las numerosas incertidumbres que ya se me plantean. Poco a poco voy asimilando y entendiendo, pues todo sirve y nutre, todo ayuda a avanzar en este sendero que nos lleva a ese lugar en el que siempre debimos estar y del que nos desviamos por miedo, por desconfianza en el porvenir y en nosotros mismos. Resulta difícil trabajar, pues demasiadas cosas penden de un hilo; he de deshacerme en poco tiempo del pasado, de lo que fui o quise ser, y desprenderse de muchos cachivaches para elegir aquello que me acompañará en esta etapa. Pese a las turbulencias, quiero creer que me irá bien; poseo una gran fortaleza y sobrevivo a todo, hasta a aquello que mataría a un buen puñado de personas. Entretanto, seguiré disfrutando del momento, pues sería imperdonable perdérmelo, y tan pronto me asiente, las palabras brotarán como antaño y me lanzaré de lleno a un proyecto tan alocado que si lo contase, muchos se quedarían sin habla. Busco imposibles porque los posibles siempre se me escurren de las manos.

Sesgo

11 septiembre 2014

Cuando los obstáculos se suceden sin descanso, se pierde la calma y el cansancio todo lo cubre con una pátina insípida y grisácea en la que no caben colores ni sabores. Entonces el sufrimiento acorrala en cada esquina por ese insano y persistente empeño suyo de robarnos las esperanzas y de dejarnos inermes frente al acontecer diario. etro_pasarela_659509491_683xSi, en vez de refugiarnos en el lamento, encaráramos la supuesta dificultad con una mirada más limpia y curiosa, veríamos en ella otros matices y también un buen puñado de posibilidades. Un supuesto mal se transforma en un bien y en una constante fuente de inspiración que sopla hacia direcciones desconocidas o conocidas, pero desdeñadas por miedo a acumular más desengaños. Somos incapaces de enderezar el rumbo sin testarazos, sin desentrañar misterios, de ahí que los planes se frustren para incitarnos a buscar senderos en lugares relegados a un cómodo olvido, donde sólo cabe la desidia, donde no se combate, sino que uno se entrega a la más obscena de las gandulerías. Hace nada me asomaba con temor a un rincón al que el tiempo ha estragado y reducido a polvo y telarañas. Hoy, sin embargo, he visto cómo un dorado haz de luz caía al sesgo dorando capas de vacío festoneadas de brillantes mallas que, por su elegancia y finura, asemejaban a delicadas filigranas. La oscuridad me impedía contemplar las alhajas que aquella estancia atesoraba.

Retos, deseos y quimeras

31 agosto 2014

He aprovechado este mes para leer, para ver películas y para reflexionar. Son muchas las ideas que me han asaltado en parte por un exceso de creatividad, y en parte también por los miedos que me asaltan cada vez que se aproxima un nuevo curso. Georges Lemmen (Belgian, 1865-1916), Vases de fleurs sur une table, June 1905.Me he planteado cambiar el rumbo y he acariciado un descabellado proyecto que me ha robado bríos y descanso. No sé si la inquietud que a ratos me acecha se debe tanto al temor que suscitan los desafíos como a que tal vez el sentido común esté abriéndose camino en medio de tanto enredo. Aun cuando los resultados se hagan esperar, he de perseverar en la misma dirección y alejarme de senderos fangosos en los que, de aventurarme, me hundiría. No voy a desperdiciar mis días en quimeras ni a quedarme sin resuello para laborar en lo que me gusta, en lo que conozco, en aquello que me ordena el pensamiento y me impide caer en la más extravagante de las anarquías. Me gustan los retos, me gustan demasiado, pero de ahí a tirarlo todo por la borda, por un sueño que ni siquiera sé si realmente persigo por pasión o por desesperación… Cuando la impaciencia y la angustia se alían, uno pergeña metas imposibles en las que, si no se libra a tiempo, se acaba enloqueciendo. Los días son más cortos y menos luminosos; sin embargo, vislumbro una ventana por la que la luz va colándose poco a poco para aligerar esas oscuridades a las que me conducen el miedo y el deseo, pues no todos los anhelos merecen ser escuchados. A pesar de todo, comenzaré septiembre con la cabeza sobre los hombros.

Agosto

13 agosto 2014

Y se asentó agosto con su frescura, con esas mañanas luminosas y lozanas en las que el frío azota el rostro de una manera delicada, dormitorio blanco bohemiocomo si quisiera anticiparnos el otoño sin robarnos aún el verano. Los días se acortan y uno se recoge antes; la vida resulta así más placentera y racional. Está siendo un verano muy curioso, en el que cabe un poco de todo. Pese a las circunstancias, siento gratitud por cuanto recibo, aunque a veces duela un poco; cada día es un regalo, un paquete cuidadosamente envuelto en el que se encuentran asombros y aun tesoros. Aunque también me enfurruñe, no dejo que los reveses me vistan de miedos y angustias. Vivo el día a día y dejo que la vida me sorprenda: todo posee significación, nada se abandona al buen tuntún; el azar carece de atributos en mis azarosos y, a un tiempo, tranquilos días. Las lecturas se suceden sin descanso; ya no me permito leer en español, sólo lo hago en inglés aun cuando algunos libros reclamen mi atención de forma poderosa, como «Retorno de un cruzado» de José Jiménez Lozano; guardo un ejemplar dedicado por el autor y de vez en cuando lo hojeo y acaricio. Proyecto planes ambiciosos y alocados que, pese a su audacia, cada vez me se me antojan más cercanos y verosímiles. Estoy dolorida y no puedo por ello nadar; no importa, no importa. En realidad, nada importa si se deja que la vida siga su curso y nos lleve al lugar que nos corresponde.

Compostura

26 julio 2014

41ANxGsdMvLMientras contemplaba un retrato de Philip Alexius de László, pensaba que un porte aristocrático se adquiere a base de fortaleza, de templanza, de sonrisas a tiempo y a destiempo, de recluir a la adversidad en un cubículo incómodo y diminuto donde le cueste expansionarse, pues es aquélla codiciosa de infortunios y de sombras. Hay que plantarle cara para evitar que arrebate la paz, para no caer en ese pozo de dolor que a veces azota, para no emborronar el horizonte con manchas negruzcas, para admirar, en cambio, los relucientes centelleos de la vida. Llevo ya años inmersa en esta tarea, pero a veces, como hoy, bajo la guardia y vienen los espectros, que tienen rostros y cuerpos, a zarandearme. Pese a los ultrajes, he de callar, he de fingir que estoy sola aunque una oleada de demencia se haya colado en este tranquilo hogar; no he de escuchar los delirios ajenos, no he de permitir tampoco que los acosos provoquen derribos. He de mantener la calma e ignorar la presencia de estos inquilinos de fin de semana; he de modificar durante unos días mis usos y costumbres, aun cuando se cuele el desorden. En definitiva, he de mantener la compostura y la dignidad en medio del caos, del ruido y del traqueteo; me van la vida y la salud en ello.

cartas a hedda

22 julio 2014

zambullida:

Un bonito regalo veraniego de una amiga y compañera de la blogosfera.

Originalmente publicado en la inspiracion:

índice

Recuerdo cuando pedí el libro. A veces las cosas que suceden, tienen ese halo de magia, de misterio, al tiempo que de sencillez y conexión.

Mandé un mail con mis datos a nuestra querida Zambu,  y …. con alegría recibí la contestación.. “Inspi.. eres tú… “.

Le dije que si, y le comenté que  en la dedicatoria, hiciera como .. eso, que era una anónima, pero evidentemente, cuando abrí el paquete, y la ví, me emocioné. Primero, por su letra, segundo, porque ella sabía a quien se la dedicaba, y .. tercero, porque había una conexión material.

Sabéis, me asusta que mi vida es más “vida” en esta apartada orilla del mar de bits. Que la vida off line, se me hace densa, pesada, a veces, es como si llevara todo el dia atada a mi espalda una pesada mochila que es mi vida. Y que, mientras me siento a…

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Trazos

16 julio 2014

Duermo poco y no sólo por este calor africano que ha desplazado a esa bella y grata primavera de la que algunos disfrutábamos, sino por un sinfín de motivos que, de momento, no puedo combatir. frank-benson-luz-del-sol-obras-maestrras-de-la-pintura-juan-carlos-boveriAcepto el cansancio, pues las rebeliones entrañan más fatiga y una pizca de curiosos padeceres. Me sumerjo cada tarde en la piscina y nado durante veinte minutos; sin duda, el mayor de mis placeres, el que siempre me regala sonrisas. Hoy el baño será más tardío para llevarme el frescor a la cama; anoche dormí por vez primera con la ventana abierta y protegida por una sábana setentera que hace las veces de cortina y de mosquitera; aun así, los malévolos mosquitos me han regalado dos sarpullidos muy feos y molestos a los que acaricio con algodón y amoníaco. Las hormigas recorren los marcos de algunas puertas y ventanas; cada día recojo cientos de cadáveres, pese a las trampas.

El fuego se irá de improviso, tal y como vino, y con la frescura, regresarán templanza y raciocinio, y la vida se hermoseará con dulces pinceladas y con trazos más firmes y precisos.

Fríos y nadas

10 julio 2014

Todos se quejan del frío, de estos vientos frescos que azotan árboles y arbustos y que por la noche gimen de tal modo que uno se estremece y hasta teme dormirse por miedo a ser arrollado por una pared. Samuel Melton FisherAcojo con júbilo esta cálida primavera, aunque los baños en la piscina sean más cortos y complicados; he de cambiarme el bañador tan pronto salgo del agua para no pescar una pulmonía. Mientras me tomo una cerveza en la terracita de la cocina, el rincón más recogido de la casa, el pelo se me va secando. He superado con éxito la neurosis que me aqueja siempre que un texto se me atraganta, cuando por mucho que lo mime, me sigue saliendo del revés. Tras un par de días de rabia y lamentaciones, he regresado a él. Podría dejarlo para más adelante, ahondar en otros escritos…; la testarudez tira de mí de tal modo que resulta difícil resistirse. La vida es sencilla, la casa está organizada, la lectura y la escritura me tienen absorbida y el tiempo de asueto lo destino a nadar y a ver películas. En cuanto a las arañas y a sus filigranas, he bajado un poco la guardia; me pasaba el día en las alturas, deshaciendo telarañas. Pese a algunas turbulencias, está siendo un verano plácido, lleno de esas tontas ocupaciones que tanto placer reportan, lleno de esas nadas que componen la vida.

P.D. 1: Os recomiendo un nuevo blog escrito por un psicoterapeuta, Pedro Martínez Cano, el mismo que prologó mi libro «Cuadernos Azules». Un verdadero lujo.

P.D. 2: Mi PC lleva todo el santo día actualizándose y siempre son ocho las actualizaciones; el rendimiento del mismo ha bajado considerablemente ¿Sabe alguien qué he de hacer para parar esta locura?

Desquicio

23 junio 2014

Vuelvo a guardar el ventilador en su cubículo, en el rinconcito junto a las pamelas y sombreros; no quiero que coja polvo, hay demasiadas cosas que asear y la casa, aun cuando haya recuperado la forma, se desparrama aquí y allá a causa de la desidia y de sus exorbitantes dimensiones. Isaac Lazarus Israëls Dispongo ya de mi concentrado de citronela para repeler mosquitos; de ahora en adelante, dormiré y escribiré con él. La noche será fresca y mi garganta, que ha sufrido hoy los rigores del aire acondicionado, empeorará. El caso es que anoche apenas descansé tres horas por esa ardiente bocanada que había invadido mi dormitorio. Traté de reposar en el sofá; me desperté a la hora llena de dolores. Llevo ya a cuestas diez malas noches seguidas y se nota en el cuerpo y en el ánimo, que todo lo ve negro y borroso. Siento como si multitud de chinchetas se me hubieran clavado en la frente y en las sienes; pareciera, además, que hubiese perdido agudeza visual. Los cambios tan bruscos, tan típicos del verano, me zarandean siempre en la faringe, uno de mis puntos débiles. La inquietud tiene siempre un mismo origen, independientemente de la estación y de la temperatura: la escasez de dinero que, cuando se perpetúa en el tiempo, acaba deteriorando hasta el alma; uno comprende entonces aquellos comportamientos a los que la carestía conduce y mira a los mendigos como a compañeros de fatigas. Pese a todo, me he propuesto una meta para finales de este mes; sólo tengo que reunir unas horas de sueño y enfrascarme en un texto que ha pululado por distintos portátiles; esperemos que sea capaz de darle el fin que se merece y que mis asuntos dejen, para variar, de desquiciarme.


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