La perfección de la percepción

29 agosto 2015

6174dc_9be1ab5345eb4dfba8edf6d81da979d8La calima emborrona el horizonte en tanto que el paisaje se muestra alicaído, a cuenta de la aridez de los campos y de su insulso color pajizo. Alzo la vista y descubro  un inusual espectáculo de danza y magia que las nubes se sacaron de la manga, gracias a su natural pericia. Seguimos con los baños y, para repeler la gelidez del agua, me sumerjo en la piscina con camiseta de surf. He intentado sin éxito sustituir la natación por los paseos, pero no saben igual; el placer de danzar en el agua es demasiado tentador y acabo casi siempre sucumbiendo, pese a los riesgos que a mi garganta entraña. Continúo trabajando en «February»; tras los trompicones del comienzo, las páginas se acumulan sin esfuerzo. Este manuscrito me está descubriendo un nuevo yo; los recuerdos ya no dañan, sólo me hacen más sabia. Ha surgido de la nada un apasionante proyecto que, pese a mis dudas iniciales, voy a abrazar con el alma y los sentidos. Esta inusitada empresa me ha abierto los ojos de par en par; veo tales maravillas que me estremezco de placer y a veces me cuesta conciliar el sueño, pues la emoción me desborda y la mente, por su causa, elucubra sin descanso. La vida es intensa y hermosa, pese a vaivenes y zarpazos. La madurez es un tesoro que regala una conciencia más certera y sutil.

«La perfección de la percepción nos descubre los mejores sabores de lo inefable».

Jorge Marugán

Todo y nada

20 agosto 2015

011-herbert-list-theredlistLa piscina está helada y me duele hasta la garganta, pero no puedo dejar de nadar; el placer de deslizarme dentro del agua vence siempre al sentido común. Tras la ducha salgo a calentarme a la calle; me siento en un banco con un libro y una lata de cerveza. Tan placentera es la lectura como el último sol de la tarde, que me entona cuerpo y espíritu mientras me seca los cabellos. Ese estar en un sitio sin ninguna finalidad práctica se alía con las caricias del sol para transportarme a esos tiempos en los que ni había trajines ni obligaciones. Al tiempo que leo, saboreo ratos perdidos a lo largo de los años; es lo que tiene la hiperactividad cognitiva: uno percibe muchas cosas al tiempo y puede, si los pensamientos no lo aturullan, disfrutar de todas y cada una de ellas. Apenas me quedan unas hojas para concluir «Nada» de Carmen Laforet. Desde la primera página comprendo el porqué de la fascinación que este libro ejerció sobre mí cuando, siendo adolescente, me asomé a él. Era zambullirme en mí misma, en esas cosas que se me pasaban por la cabeza y que no comprendía; nadie hablaba de ellas y llegué a creer que sólo yo las sentía. Pero no: éramos unos cuantos los que indagábamos en los misterios de la vida, aunque nadie se atreviera siquiera a mencionarlos para no ser ridiculizado. Es un poco lo que también ocurre ahora; nadie osa expresar lo que siente por miedo al rechazo, pues pensar equivale a ser tachado de loco. Estos tiempos son muy raros, pero yo los vivo con alegría pues todo alimenta. Todo es todo aunque parezca nada. Todo.

Gazpacho e insensatez

12 agosto 2015

De los disparates salen también buenos frutos y, entre dislate y dislate, se va colando también la cordura, que entra sigilosa para desbaratar tontunas y restablecer órdenes.Jean Shrimpton, Lady Van Heusen, 1964. For Altman, Stoller. Va ésta ganando terreno a costa de poner las entelequias al descubierto y de mostrarnos el verdadero cariz de nuestros sueños, de nuestros tozudos y envenenados sueños. Tanta terquedad acaba haciendo enfermar por aquello de desafiar a la realidad, que es más hermosa que esos espejismos que atisbamos durante los arrebatos de locura. El exceso de imaginación convierte estos prontos míos, tan vívidos e intensos, en delirios de los que sólo me rescata la razón, que es tan tozuda como yo. De no ser por ella, seguiría yo dibujando paisajes fantasmagóricos que acabarían hundiéndome en la sinrazón y en una ficción que suplantaría a las suavidades de la vida, ésas que acarician con aterciopeladas manos cada minuto del día. Sólo salvaría una labor de estas tersuras: el gazpacho, cuya elaboración me pone del revés pues me pierdo en idas y venidas por la falta de espacio de este estudio mío, en tanto que el jugo y las pieles del tomate se adhieren a los lugares más insospechados. Este proceso, en apariencia sencillo, me desquicia y siempre me extenúa. Al día siguiente, armada con algodones y alcohol, he aún de eliminar infinitos restos de tomate. Me prometo entonces a mí misma no caer más en la tentación, pero acabo sucumbiendo del mismo modo que abrazo a la insensatez, mi inseparable amiga.

Zambullidas literarias

1 agosto 2015

Se amontonan las tareas pendientes, así que el blog queda relegado a un penúltimo lugar; ni puedo dividirme ni dejar de vivir. El rato de asueto lo dedico a leer, porque en esta etapa de mi vida necesito empaparme de palabras, de textos que me dejen sin aliento, de esa sonoridad tan suave y hermosa que caracteriza a la lengua inglesa. f18e780ff1e8f5f4ccd1ba17b7e1762eEl español me sabe insípido y sólo entre vocablos anglosajones hallo esos sabores que preciso para mi día a día, esas emociones tan desnudas que nadie ha narrado con la maestría de los autores norteamericanos, así que sigo zambulléndome en su literatura. Tras «Suave es la Noche», releí «El Gran Gatsby» y ando ahora sumergida en los relatos de Fitzgerald, cuya elegancia me tiene fascinada. Me he aproximado también a los cuentos de Truman Capote, a la exuberante prosa de Henry Miller, de cuyos «Días tranquilos en Clichy» di cuenta el pasado fin de semana y en cuyo «Trópico de Capricornio» comencé ayer a adentrarme; se coló entre medias la autobiografía de Julia Cameron, cuyas vivencias me han ayudado a abordar mi escritura de manera más eficaz. Tengo «Moby Dick» a medias… Todo me sobra, excepto las palabras. Al tiempo constato con desconsuelo la realidad de un país que ningunea la cultura; España va camino de convertirse en una nación de iletrados que farfulla, pues ya ni hablar sabe, y que se prosterna ante la imagen, los iPhones y demás cacharros. No me extraña que andemos con tantos líos; si la gente deja de pensar, es manipulada de forma canallesca. Quienes poseen talento han de emigrar, pues aquí no se enaltece sino la mediocridad. Dan ganas de salir corriendo para abandonar esta sordidez nuestra.

“February”, mi próximo libro

17 julio 2015

Hace un año comencé a acariciar la idea de escribir un libro en otro idioma. Llevaba un tiempo leyendo exclusivamente en inglés; las palabras fluían con más soltura y apenas precisaba ya del auxilio del diccionario. Ni era ni soy bilingue; de hecho, actualizar mi blog en inglés me exigía tal esfuerzo que deseché el proyecto por descabellado. Sin embargo, el runrún de esta aspiración mía me perseguía allá donde iba; consideraba la posibilidad para rechazarla poco después y me sumergía así en la locura. En noviembre, después de una breve estancia en USA, hice un primer intento que ni salió mal ni bien. Tiré la toalla y me sumí en una depresión que me afligió hasta que retomé el mPortadacentroanuscrito; le di un nuevo comienzo, encontré por fin el tono y aquel amasijo de palabras se convirtió en «February». Seguía sin decidirme, pero ya no me atraía leer en español; el castellano, aun siendo hermoso, había dejado de seducirme en tanto que la literatura norteamericana me hipnotizaba. Traté de traducir aquel amago de libro al español; las palabras carecían de fuerza y la historia, en mi lengua materna, resultaba insulsa. Finalmente, tras el e-mail de una buena lectora bilingue, me lancé a ello. Durante el mes de junio avancé tanto que me aferré al texto, pese a lo trabajoso del empeño; mi portátil, con sus continuos achaques, contribuía poco a mis afanes. Se me ocurrió entonces financiar «February» a través de una plataforma norteamericana de Crowdfunding especializaba en libros. Allí lancé mi campaña hace unos días.

Para sacar adelante este libro, necesito apoyos; os ruego compartáis el enlace con cuantos les apetezca participar en esta empresa o lean con asiduidad en inglés.

P.D.: La portada es hermosísima, ¿verdad? Es obra de una conocida blogger, ByPils , quien entendió mi idea a la primera y superó con creces mis expectativas. El hagstag de «February» es #Februarysunlight y podéis seguir todas las novedades a través de Twitter y Facebook.

Vida de perros

7 julio 2015

Este calor que nos asola está ya acaparando demasiado protagonismo, pues en torno a él giran la hora de acostarse y de levantarse, la duración de las jornadas laborales y un largo etcétera de actividades que ahora han de hacerse de otra manera para protegerse de estos sopores demoníacos.4361681738_7f379d5697_b Apenas salgo de casa, aunque las temperaturas en este miniestudio alcancen a veces los 30 grados. La ventilación nocturna me ha traído dolor de garganta y malestar general, así que esta noche me zambulliré de lleno en este infierno sin el consuelo que antes se colaba por entre las ranuras de la persiana. Una amiga se ha dado un buen porrazo en la frente y luce un ojo a la funerala que, según ella, la asemeja a un fiero boxeador, aunque su contrincante no haya sido más que un malévolo ventilador que, en un descuido, la atizó con saña. Con ese ojo y medio me ha diseñado la portada del que espero será mi próximo proyecto; tardará mucho en ver la luz, pero hay que preparar la propuesta. Llevo días trabajando sin descanso y desbaratándome, de paso, la espalda. Este laborar mío es una bendición que me regala un pequeño espacio en el que no caben tristezas ni problemas. No es vivir en un mundo de mentira, pues la realidad está muy presente en mi día a día, pero a base de amar la vida, y con ella también sus aristas, lo feo se convierte en hermoso; y si las dulzuras invaden los sentidos, apenas caben amarguras. Cuando me preguntan qué se precisa para escribir, respondo yo que hacen faltan firmeza, constancia y también una vida de perros que nadie en su sano juicio soportaría; las existencias beatíficas casan mal con la creación artística, así que agradezco a Dios todas las inconveniencias que me envía a fin de aquilatar mis palabras, de dotarlas de mayor fuerza y belleza. Bienvenidas sean las desdichas.

Birlibirloque

21 junio 2015

La muerte es sensata, aunque lo ponga a uno del revés y duela como si un corpulento armario se hubiese derrumbado sobre uno. En medio del cansancio, del batiburrillo de emociones, se cuelan también vaharadas de amor que mecen y acarician con sedosos dedos. Es cuando se contemplan los acontecimientos con gratitud, pues en tan sólo unas pocas horas aquellas pinceladas que parecieron alocadas, cobran sentido hasta convertirse en un bello y apacible paisaje en el caben todos los deseos, aun los más dificultosos.water-lilies-3 Monet Sólo hay que confiar, pues si se tiene la paciencia de no perder la paciencia, el amor que sustenta al mundo se erige en amo y señor de cuanto rodea. Las asperezas se esfuman por arte de birlibirloque y dejan en su lugar un lienzo liso y sereno, una tela llena de cuanto proporciona al hombre el sustento que precisa para abordar cada momento. Tampoco hace falta más, jornada a jornada vamos construyendo nuestra eterna morada, a la que estamos destinados desde siempre. Amar hasta lo que no se entiende proporciona una visión más clara de la vida y, por tanto, de la eternidad cuya existencia se impone de tal modo que cuesta dudar de ella, sobre todo si uno ya ha hundido sus manos en ella y se han empapado de su esencia; el raciocinio, al que soy tan aficionada, todo lo desmenuza y sólo si encuentra un buen puñado de razones con los que secundar la fe, acepta lo que la experiencia avala. Esa eternidad da esperanza porque nada quita, sino que todo lo regala; no hay finales, sino una hermosa continuidad que no es una entelequia sino una realidad tangible e imperecedera.

P.D.: El viernes por la mañana mi padre nos dejó para irse a esa hermosa morada suya. Los que le lloramos sabemos que volveremos a él y que él volverá a nosotros. Algunos, incluso, hemos ya percibido la presencia de su espíritu. Ruego a los que compartís fe una oración por su alma.

Bengala

14 junio 2015

Termina una semana convulsa, como también lo fue la anterior, pero lo hace de una manera suave, con esa delicadeza con la que se engalanan los detalles en las tardes dominicales, con ese ritmo pausado que convierte la vida en una delicia que uno desearía saborear hasta el fin de sus días.CGmi2XqWgAArzra Y en este vivir mío, los dolores que días atrás me desgarraron se me antojan muy lejanos, como si no me hubieran trastornado. Todo se puede transformar en bien; hasta lo más escabroso, de haberlo, se convierte en una plácida siesta en la que se reparan fuerzas, mientras la modorra se arrellana en mente y cuerpo y ningún mal pensamiento afea el horizonte. Los campos han perdido su verdor y esa frescura tan primaveral que insufla alientos; lucen ahora con esa tonalidad pajiza que va difuminando el paisaje, aunque a izquierda y derecha se yerguen aún dicharacheras flores que colecto sin descanso. No deseo sino escribir, sumergirme en nuevas aventuras que tiñan mis días de hermosos matices. La realidad no se arrincona, pero gracias a la creación se asimila mejor y hasta se embellece; lo sombrío, lejos ya de asustar, destella y uno ha de refugiarse tras las gafas de sol a fin de que la belleza de la vida no lo acabe deslumbrando. Qué poco se precisa para apreciar estos regalos que nos caen del Cielo y que pasan desapercibidos, por esa fea costumbre de darlo todo por sentado, por creernos merecedores de cuanto poseemos y anhelamos; ignoramos que todo es prestado y que, en realidad, nos fue dado para el bien común de este mundo en el que habitamos. La vida, como dice W.B. Yeats, es una bengala roja de sueños y no puedo por menos que añadir que, para encenderla, sólo se precisa de fe en uno mismo y de coraje.

Pasión desenfrenada

7 junio 2015

Mi obcecación por las metas imposibles es una de mis muchas especialidades. Es cierto que a veces, a base de tesón, se acaban vislumbrando; otras, en cambio, desencadenan un sinfín de conflictos que, a primera vista, parecen innecesarios. Estas complicaciones en las que mi cabezonería me acorrala son siempre fructíferas e instructivas; desvelan misterios sobre mí misma, sobre ese cerebro que elucubra sin descanso y al que le incomodan tanto la inactividad como el exceso de actividad, al que a ratos me entrego aun a costa de perder la cordura; resuelven también los rompecabezas que componen este existir mío tan raro. CG43wMIXIAAkeiMSaco mucho jugo de mis líos, aunque a veces cometa excesos y me exprima  al máximo hasta extenuarme de tanto trajín, de tanto ir y venir en todas y cada una de las direcciones, de recorrerme agotada parajes emplazados en los cuatro puntos cardinales de mi extravagante mente. Hay que explorar todos los caminos para conocer el que conviene y en este experimentar, se corren riesgos poco razonables, pero se acaba sabiendo de todo, hasta de aquello a lo que nadie en su sano juicio debería asomarse. Así vivimos los amantes de las emociones intensas, del vivir varias vidas a un tiempo; mientras algunos en unos años disfrutan a lo mejor de la juventud, nosotros bebemos cálices más amargos por ese querer abarcarlo todo, por ese ansia de inhalar la vida como si de un suspiro se tratase.

Suave es la noche

30 mayo 2015

La lectura de «Tender is the night» de Scott Fitzgerald me desbarata la mañana, pues la parte final de la novela me atrapa de tal modo que no puedo sino aferrrarme a ella y maravillarme por el modo en que este autor norteamericano ahonda en unos caracteres, en un principio superficiales y anodinos, que transitan por la Riviera francesa de los años 20, en aquel paraíso donde tantos norteamericanos, como él mismo o Hemingway, se instalaron para codearse con lo que se consideraba la alta sociedad del momento. Book-cover-Tender-is-the-NightPese a la elegancia de la prosa y de las descripciones, hay un cierto tedio en la primera parte de la novela, que refleja el hastío de esa vida opulenta y hedonista que este escritor retrata de forma magistral. Tras esa puesta en escena, se va descubriendo la naturaleza de unos personajes a los que, de tanto cuidar las formas y buscar el aplauso, se les ha olvidado vivir y sentir, para bien y para mal, pues los hombres siempre cargamos con contradicciones, con luces y con sombras.  Surgen, de ese modo, fragilidades y miedos, los mismas que a todos nos adornan. En este sentido, Fitzgerald no se arredra a la hora de mostrar la desnudez de los protagonistas, Dick y Nicole Diver, tal vez porque él mismo se hubiera mirado a sí mismo con honestidad y desasimiento para hallar la clave de su alcoholismo y de sus abultadas desdichas; las pinceladas autobiográficas son manifiestas. Hay quien califica, por ello, a esta novela como densa y sombría, aunque a mí me haya resultado muy conmovedora. La infatigable búsqueda del amor del que no se ama a sí mismo, para quien todo siempre será insuficiente, conduce a un trágico destino del que nada ni nadie podrán salvarlo. Siempre fue así y siempre lo será.


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