En el País de las Maravillas

30 agosto 2016

Los días se suceden sin amontonarse, pues cada uno deja su impronta y aporta pistas sobre sobre el paradero de esos lugares que se barajan mentalmente sin saber si convienen; aun así no se desdeñan porque las respuestas aparecen en parajes insospechados, sobre todo en aquéllos rebosantes de desvaríos. imageAllí donde reina el disparate y donde ningún adulto circunspecto osaría adentrarse es donde se topa uno con la mayoría de las respuestas, las que ansía y conoce de oídas. Y si uno se acomoda en ese delicioso país de las maravillas, en el que hasta el atolondramiento de una mosca se contempla con asombro, las horas se convierten en placenteras cadencias y las respuestas llegan de improviso y en tropel. Ensartar con mimo las pequeñeces en el devenir diario levanta brisas de deliciosa quietud; el silencio arrambla con los ruidos de fondo, absorbe miedos y congojas y esparce dicharachero sosiego. En esa beautitud se asientan las esperanzas y los arrestos para dar un puntapié a las tonterías y abandonar a los sempiternos aguafiestas que detestan la luz que irradian las almas que atesoran sueños. Se envuelven éstas en un halo de misterio que, a los que habitan en una cómoda e insípida existencia, resulta sospechoso y aun peligroso, pues tanta dicha cuestiona usos y costumbres. Hay que ser temerario, pero también precavido y guardarse uno para sí los tesoros hasta que puedan ser descubiertos.

Miríadas de estrellas

21 agosto 2016

imageY seguimos con este sosegado agosto en el que se suceden sin descanso las frustraciones; mis miedos se hacen realidad y se cumplen hasta los peores pronósticos. En medio de este torbellino que a veces me zarandea, se acaban imponiendo siempre la paz y la cordura. Acepto cuanto me acontece, pues sé que una razón que ahora se me escapa justifica los estropicios y que lo mejor está por llegar. En un plis plas, todo cambia, para bien y para mal. El saborear cada día, el apresar cada instante y convertirlo en algo hermoso es mi principal cometido. Trabajo también a ratos aunque me falten mis antiguas herramientas y sigo pergeñando sueños; ninguna contrariedad puede arrebatarme la calma estando asida a la realidad, que es más mágica que esos cuentos de hadas poblados de castillos glaseados de escarchas y de beatíficas criaturas. Así también es la vida, pues en el acontecer diario se enredan miríadas de estrellas, que refulgen hasta cegar, en una estela de quietud y belleza. El día a día deslumbra para quienes confían y acogen los tropiezos como huellas que guían hacia los logros. Siempre fue así y siempre lo será.

Entre almidones

14 agosto 2016

«Estamos en el mundo para servir a los hombres… Y la mejor forma de servir a los hombres es hacer aquello para lo cual se possen las aptitudes adecuadas.»

Edith Stein.

imageAl leer a esta gran mujer, me imbuyo de paz. En medio de tanto barullo, hay propósito y éste, aun navegando por un mar de despropósitos, se mantiene y aun se fortalece pues, en mi caso, la adversidad sustenta mis metas para darles una dimensión más real y también más espiritual; ambas esferas no están reñidas, en cualquier caso. Y ese caminar con la certeza de saberse bien encaminado, aun entre oscuridades, regala rayos de esperanza; en medio de la grisura una luz relampaguea para alumbrar cuanto anhelo y recordarme, así, que mis aspiraciones no son quimeras. Es cuando el entendimiento se hinche de amor y esperanza, pues sabe que al final entenderá el puzzle y que todas las piezas que lo componen hallarán un hermoso acomodo.  Aquí me hallo en esta eternidad que en estos días ha recalado en agosto, en un mes lleno de bondades, pues los días son más cortos y las noches más frescas. En esta templanza el alma se amodorra, se relaja y, sin darse cuenta, se almidona ¡Bendito agosto!

Acción espiritual

7 agosto 2016

philippe-halsman-woody-allenPasada la medianoche termino la lectura de “Estambul” de Orhan Pamuk y la emoción que me transmiten sus últimas páginas me impide conciliar el sueño. De nuevo, me topo con mi propia historia, con la lucha de un artista por ejercitar los dones recibidos para sobrevivir a los sucesos que le conforman; para crear también un mundo más hermoso y colorido en el que las tonalidades evoquen ese paraíso que llevamos prendido en las entretelas, en aquel recoveco al que no nos asomamos por temor a tropezarnos con un yo que nos reproche nuestro abandono a la inercia de la vida, a ese contento burgués que apuntala seguridad y comodidades sin reparar en metas más osadas y también más bellas. De esas mentes inquietas y soñadoras, y a ratos atormentadas por ese constante runrún que les exige más y más y que nunca se da por satisfecho, salen las obras maestras. El que lleva grabado ese estigma creador jamás se librará de la desazón que provoca el renunciar a sacar afuera lo que se atesora dentro. Para eludir zozobras, no queda otra que dejar a la creatividad fluir a sus anchas. Tan pronto Spielberg o Woody Allen concluyen un proyecto, se embarcan en el siguiente para sacarse el molesto aguijón y degustar el placer que proporciona el crear algo de la nada; sin ese constante trajinar, algunos sufriríamos dolores de parto. Un artista que no crea se condena a una terrible infelicidad que puede desembocar en autodestrucción. Trabajemos, pues.

«La creatividad es una acción espiritual en la que un individuo se olvida de sí mismo, sale de sí mismo en el acto creativo y se deja absorber por la tarea.»

NIKOLAI BERDYAEV

Pasión o añoranza

1 agosto 2016

Olvidé reenviarme a mí misma mi última versión de «February», así que me encuentro con un portátil —en realidad, es mi flamante iPad—, con conexión a Internet y con la ausencia de un texto sobre el que trabajar, pese a las ganas de hacerlo. S-Eva-Marie-Saint-PAR389031La escritura es tan esclarecedora que, de faltarme, dejaría de pensar de forma ordenada pues los pensamientos se me apelotonarían hasta sumirme en un pandemónium. Es una suerte sortear obstáculos y calibrar decisiones acompañada de un teclado y de un puñadín de palabras que coloco aquí y allá, como haría con un collage, sin demasiadas cavilaciones, guiada por la intuición y por mis imperiosos deseos de liberarme de mis demonios. Andan éstos muy soliviantados y en cuanto me descuido, se amotinan. Me acorralan para hacerme temer lo peor, para inundarme con dudas y miedos, para hacerme creer que mis esfuerzos serán en vano, pues estoy condenada, según ellos, al fracaso. El luchar es ya un triunfo, aunque las metas se resistan. Si pensara en resultados, mi trabajo perdería su encanto y, sin colorido ni magia, de nada valdría ensamblar insulsos vocablos. Escribo también con imágenes que un día vislumbré, pues mis esfuerzos van más allá de la literatura. Aspiro también a adentrarme en otras artes, pues la fascinación que ejercen sobre mí es demasiado poderosa como para no prestarles atención. Voy a tientas, pero camino y sigo adelante. Lloro, pataleo, me hundo un poco en el fango y, tras el berrinche, retomo mis quehaceres como si no me hubiesen apaleado y como si el futuro de la humanidad dependiera de ello. Es lo que algunos llaman pasión, aunque para mí sea simplemente vida. De todos modos, ¿se puede vivir sin dar la vida por lo que uno anhela y añora?

El barranco de las vergüenzas

28 julio 2016

Isadora Duncan_11Nada especial, o al menos que yo recuerde, sucedió un día como hoy. Julio es un mes al que siempre temo y al que me alegra dejar atrás; es cuando los calores más fustigan y hasta me llegan a enfermar: durante estos 31 días sufro calamidades que sobrellevo con paciencia y humor. Las previsiones meteorológicas marcan mi día a día y antes de que las temperaturas suban, me apresuro a perpetrar toda suerte de actividades para que la calorina no me coja desprevenida. En medio de estos vapores insanos, sigo atenta a cada momento, pues en un abrir y cerrar de ojos, se vislumbra una salida por ese observarlo todo con atención. En un instante cambia la puesta en escena: los focos se encienden para disipar las sombras que enturbiaron el ánimo. Cada segundo es valioso, pues lo sentido en un pequeño instante puede cambiar una vida, encaminarla en otra dirección para despreciar dudas y desazones y abrazar cuanto desde siempre se deseó. Estos deslumbramientos míos me dan muchas satisfacciones y me llenan de alegría el corazón; deseo entonces bailar, saltar y pregonar mi dicha a los cuatro vientos. Me contengo por precaución, porque mis planes suelen tardar en materializarse y la censura ajena puede despeñarme, en un descuido, por un barranco de vergüenzas y frustración. Hay, sin embargo, almas que me alientan cada día y que aun me recuerdan mis metas; benditas sean, benditas.

Hasta el último suspiro

20 julio 2016

El calor aplaca su furia y uno siente, al rebufo de una brisa, que la vida vuelve a pertenecerle, que los vapores de días atrás fueron sólo espejismos que distorsionaron la siempre hermosa realidad. REX_Lauren_Bacall_7La adversidad sigue acompañándome, pero renegar de ella sólo trae quebraderos de cabeza; hay que aceptarlo todo para así descansar y contemplar el acontecer diario con el entusiasmo de un niño que vive cada instante como si fuesen a robárselo, sin pasados ni futuros. Iba ayer por la calle una niña gimoteando; se quejaba porque restaba un año para que regresara su cumpleaños y querría ella prolongarlo por toda la eternidad. Convertir cada día en una experiencia única, en un festín de colores, aromas y sabores, depende de nosotros. Aquí estoy frente al ordenador dolorida, sin apenas moverme a causa de las funestas contracturas que retuercen como un sarmiento este cuerpo mío y, sin embargo, sonrío y espero a que una cervecita de 25 céntimos se temple en la galería, pues mi infección de garganta se resentiría de no hacerlo. Hay para todo remedios y sonrisas; la frustración asola cuando la dejamos entrar y acomodarse en la más mullida de las butacas; así, repanchigada, nada quiere oír hablar de luchas, de sueños y de todo aquello que aún podemos perpetrar porque nuestra misión no habrá concluido hasta que exhalemos el último suspiro.


P.D.: Adoro a mis lectores norteamericanos. Tan pronto publico un nuevo post, me llueven las visitas desde USA. Gracias por creer en mí. Gracias mil. También yo creo en vosotros y anhelo vuestro bienestar “every single day”. Love you!!!

Batuta

14 julio 2016

¡Qué compleja es la vida! El caso es que, si nos lo propusiésemos, el día a día sería tan sencillo que todos lo entenderían sin el auxilio de tratados o de libros de autoayuda. Somos expertos en embarullar las cosas y, por ende, en embarullárselas al resto, pues cuanto decimos y hacemos repercute en el otro, para bien o para mal. FEMALE-DIRECTORS-large640Cuando erramos, buscamos tantos pretextos para excusarnos que si nos viéramos desde fuera, nos ruborizaríamos. Nos conducimos entonces como infantes que creen que cuanto aleguen los salvará de ese calabozo al que van los niños malos, de ese lugar lleno de rabia y desazón donde una ola de calor perpetua azota los cuerpos exánimes de cuantos se esfuerzan por ser peores de lo que realmente son, especialmente al sufrir el zarpazo del rechazo. Alguna razón habrá para explicar que uno no sea aceptado y, en vez de pensar que el censor acaso se equivoque o vea en nosotros el reflejo de sus propios fallos, apencamos con el desprecio, y hasta nos comportamos tal y como nuestros detractores nos recrean en sus fantasías. Y si este proceder se consolida, caemos en la rebeldía, que no sólo aqueja a adolescentes sino también a fornidos adultos que acarrean consigo a un niño herido, al niño repudiado por no cumplir las expectativas de los que dirigían lo que llamamos vida. La batuta es tan suya como nuestra, sólo hay que atreverse a sostenerla; tan pronto la dominemos, nadie podrá ya arrancárnosla y de escabullirse, usaríamos manos y brazos. No hay, por tanto, excusa.

¿Quién teme al lobo feroz?

7 julio 2016

imageMe acordaba esta mañana de aquel estribillo de la cancioncilla de los «Tres Cerditos»— “¿Quién teme al lobo feroz, quién teme al lobo feroz?”—, y pensaba que todos tememos a un lobo en particular, a aquel que suelta improperios y dentelladas y arrambla con todo; destruye en unos minutos lo construido a lo largo de años y llega, por ello, a desquiciar. He comprobado, sin embargo, que el miedo de esa pavorosa criatura es mayor que el mío y que su poder se sustenta en mis reacciones y en mi percepción de la realidad. Si me arredro ante él, se fortalece; si le hago frente usando sus propias artimañas, su ira se desata y apecho con temibles consecuencias. Conclusión: evitar enfrentamientos, dar la razón a quien no la posee y adoptar, en definitiva, una postura de cordial indiferencia. Cuando no sucumbes a las provocaciones y adoptas una actitud estoica, la mente se fortalece: cuenta con sólidos argumentos, pero se reservan para causas más sensatas. Esta postura concede poderío porque implica control sobre uno mismo, sobre esas  emociones que se empeñan en dominar el panorama para arrojarnos en brazos de la rabia y de la sinrazón. Por añadidura, el «estoicismo» trae consigo paz y mucha alegría. Las risas brotan sin cesar, al sortear las trampas, y el júbilo expulsa de sopetón el amasijo de tonterías que puebla a veces la cabeza. Me uno al coro de los tres cerditos: ¿quién teme al lobo feroz, quién teme al lobo feroz?

P.D.: ¡Viva San Fermín!

Regreso a la Eternidad

26 junio 2016

Es día de elecciones, y aunque no me sean indiferentes, los escrutinios no me afectan como antaño. Saldrá lo que tenga que salir y tal vez la criatura se parezca a aquella cinta de Woody Allen, «Un final made in Hollywood», en la que el protagonista rodaba una película mientras sufría una ceguera psicosomática. George Leslie HunterLas tomas eran tan disparatadas que nadie las aceptaba y, tras el engranaje final, público y críticos le dieron la espalda. Francia, siempre a la vanguardia, consideró el film una obra maestra y salvó así al atribulado director de cine del fracaso. No sé si los franceses nos salvarán de nosotros mismos; parece improbable. Pase lo que pase, he vivido un bonito domingo: he leído, he paseado, he visitado una exposición y he votado; de camino, por cierto, cambié de opinión. Pase lo que pase, seré irremediablemente feliz, seguiré persiguiendo mis sueños con ahínco, aun los más arrumbados, y viviré en ese espacio temporal tan denostado por la supuesta actualidad: el aquí y el ahora; un lugar donde estás presente y contemplas embelesado cada detalle, pues en ese preciso instante se forja la vida, la historia y la Eternidad. Ante un bien tan preciado, todo desmerece y regresa a ese barullo en el que todos mienten para obtener el voto o la promesa de un futuro mejor. Regreso, pues, a la Eternidad.


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