Desesperación

11 febrero 2016

CasD_fnXEAEn9e0Vengo aquí de nuevo a descansar de las fatigas de la vida, de esos sinsabores que se amontonan y a los que no hay modo de hacer entrar en razón. Antes cogía mi varita mágica y deshacía conjuros en unos minutos; era tal mi destreza que hasta a mí misma me sorprendía la cantidad de recursos y herramientas que se nos regala para confrontar la vida y encararla casi siempre con una sonrisa. Al final del día, contaba asombrada las dádivas recibidas: Desfilaban ante mí las pequeñeces del vivir vestidas con sus mejores galas y así tan llenas de luz y de dicha, mi humilde existencia se embellecía; era una pequeña obra maestra, pese a su sencillez. En unas semanas, mis trucos me han dejado en la estacada. Estaban preparados para cualquier imprevisto, pero esta nueva situación mía los sobrecogió de tal modo que andan atemorizados y buscando refugio aquí y allá. Es un poco lo que sucede con los amigos cuando vienen mal dadas, que huyen despavoridos y se inventan toda suerte de excusas con tal de no atender a las llamadas. A ratos surgen ideas raras que barajo ya a la desesperada; luego, cuando recupero el juicio, cavilo y la razón vuelve a asistirme y a alejarme de los disparates que mi mente ideó en un ataque de desesperación. Así vivimos ahora. Así.

También

31 enero 2016

Un ratito de descanso en una semana que recordaré como una de las más difíciles de mi vida por la complejidad y el enmarañamiento de los avatares. Charles-W.-Hawthorne-Miss-Wilson-SeatedAhora lo dejo todo en un rincón mientras el día se va entre jirones amelocotanados; una nube ominosa y cargada de oscuridad los ha aplastado para sumirnos en esa muerte que siempre acompaña el final del día y que hunde las almas en un profundo silencio reverencial, pues todo fin infunde respeto y temor. De fines y comienzos se puebla el mundo entero y en ellos vivimos, a veces en paz y a veces en zozobra. Sin embargo, en este preciso instante nada perturba la mente y el silencio absorbe sonidos enloquecedores, ésos que persiguen a las mentes permanentemente preocupadas por el porvenir, por lo que habrá de venir, por lo que se ignora. El futuro es siempre incierto y ya se sabe que nadie controla nada y que intentar hacerlo es extenuarse en tareas inútiles que a nada sensato conducen. Agotarse a fin de evitar lo inevitable es una gran necedad a la que, sin embargo, todos tendemos en mayor o menor medida. Los planes se desbaratan y nosotros, cargados con nuestra particular bolsa de destrozos, navegamos a la deriva. El descanso nos abandona en brazos de un terrible cansancio que impide hasta caminar. La vida también es así a ratos. También.

Más difícil todavía

23 enero 2016

lee miller Man RaySiempre he defendido que el bien gana todas las batallas, aun las más enrevesadas, pues tendemos a liar complejas madejas en torno a situaciones sencillas que hablan por sí solas. Nada es más difícil de entender que la simplicidad, por eso las vidas de unos y otros parecen imposibles, por la imposibilidad de encarar la realidad, que no es tan dolorosa como dicen; las apariencias y la irrealidad son mucho más adversas al interés general y, sin embargo, cuentan con más adeptos.

Y esa mentira general es terriblemente dañina y causa dolores de parto; primero nos afecta a cada uno de nosotros y, al no reaccionar a tiempo, al no oponerle resistencia, se extiende hasta abarcar a la humanidad entera. Vituperamos a los gobiernos por las miserias que vemos en televisión cuando nosotros, por acción u omisión, provocamos iguales o peores penurias. Ayer, a cuenta de un proyecto que tengo entre manos, le escribía a una chica que el éxito no se fragua con conciliábulos, traiciones o calumnias; esos «triunfos» acaban fracasando, aunque deslumbren un rato. El éxito se compone de bien, de apoyos, de palabras de aliento. Quien pisotea y aun se burla de sueños ajenos para alcanzar metas se hundirá algún día de tal modo que nada podrá rescatarlo y, en su necedad, se olvidará que un día se le brindó la oportunidad de crear un bien al apoyar, al susurrar palabras de aliento, la oportunidad de ser arrollado por un torrente de bendiciones que, en su ceguera, dejó marchar.

Infante

6 enero 2016

Lluvias imperiosas han adornado esta jornada que, aunque se reciban o no obsequios, deja siempre una estela de magia y un poso de esperanza en el corazón, especialmente en el de aquellos más abandonados por el egoísmo, por los afanes de acumular cachivaches que sólo entontecen; diminutas gratificaciones que tan pronto pasan dejan un pavoroso vacío. Allá cada cual con su historia, con sus decisiones y «vacíos»; classical-paintings-modern-city-2-reality-alexey-kondakov-ukraine-1no son de mi incumbencia, pese a que todos afecten, pues cuanto hacemos o dejamos de hacer trae consecuencias que influyen en el devenir del otro, de un prójimo cercano o de uno desconocido que puede morar a lo mejor en otras latitudes. Me aferro a esa estrella que marcó el sendero de unos Magos que dejaron sus bienes y certidumbres para encaminarse hacia un destino lejano cargados de presentes y también de dudas, pues no sabían qué hallarían al final de aquella peregrinación. Cruzaron los Magos de Oriente tierras extrañas para postrarse ante un humilde niño al que calentaban una mula y un buey y al el que un coro de hermosos ángeles dedicaba sus mejores acordes, mientras que los atónitos testigos de aquel bello acontecimiento entonaban cánticos y se rendían ante aquel blandito infante que colmaba de alegría, de una dicha que aligeraba los pesares y robustecía los ánimos con una esperanza jamás antes vislumbrada. Feliz Epifanía.

P.D.: Verdaderamente, escribir en mi lengua materna es una pesadilla. Me sale en inglés y he de traducirlo al español. Un dislate.

¿Polvitos mágicos para el 2016?

29 diciembre 2015

96ffbd1b7e562f416ffc5b80130d613aMiramos en estos días al nuevo año con ilusión, como si el cambio de número, por sí solo, fuera a obrar un milagro y esparcir polvitos mágicos para crearnos un mundo idílico sin rencillas, sin dolores ni penas; un lugar en el que todo obedezca a nuestros deseos y premisas. Pareciera, con estas fantasías, que la vida nos viniera impuesta desde altas instancias y nosotros, como meras marionetas, no pudiéramos sino sobrellevarla. Cada día, con nuestros pensamientos, palabras y acciones, cambiamos el escenario en el que se representa la vida. No hacen falta grandes gestas; los logros se van labrando día a día con tesón, con paciencia, con cariño. Son los pequeños pasos los que marcan la diferencia y sin ellos, aun siendo diminutos, sería imposible alcanzar aquellos bienes que ansiamos y que sólo acariciaremos cuando veamos en los fracasos señales luminosas que indiquen el sendero a elegir, aquel que siempre desdeñamos por miedo. Nuestro devenir no puede depender de las expectativas propias o ajenas o de que los proyectos se vayan al traste; quizá no prosperen para conducirnos a un cambio de rumbo o a un nuevo enfoque del mismo asunto. No hay fórmulas mágicas a este respecto, pero ayuda echarle entusiasmo y pasión a la vida, aun cuando la mayor parte del tiempo caminemos a tientas sin saber si el camino escogido pudo ser una equivocación. No hay errores que no puedan subsanarse o que, dejándoles explicarse, no conduzcan a una tierra más próspera, donde la mirada y los pulmones se ensanchen.

Deseo que el 2016 no os regale tanto un año idílico, como que fuerzas para creer en vosotros mismos y luchar por vuestras metas.

Frugalidad navideña

20 diciembre 2015

Silent Traces Donata Wenders.jpg 2El amanecer trasnochó y se olvidó de iluminar la mañana y, en su lugar, la grisura se apropió del día y lo llenó de fina lluvia. Llovizna a ratos y entretanto, con un cafetito y una manta eléctrica sobre las piernas, tecleo somnolienta pues la noche fue frugal y apenas me regaló cinco horas de sueño. El invierno, con sus nieves y bienes, y la Navidad, con su añorada esperanza, van abriéndose paso entre las luces y los barullos que nos circundan, entre tanto cachivache que nos hace olvidar la esencia de lo que en estas fechas se celebra. Entristece ver cómo todo queda reducido a opulentas cenas, a arbolitos poblados de brillos y bagatelas, a montañas de regalos cuya mera visión encoge el corazón; consumir y acaparar sin sentido y sin razón, sin siquiera saborear, se ha convertido en ley. Es curioso: aquellos más ávidos de festejos son precisamente quienes más tristeza muestran y más se lamentan de que la vida no les regale cuanto anhelan. Un contrasentido que puede conjurarse con una sencilla receta: comprar y comer estos días con más frugalidad y obsequiar con ese dinero no gastado a los que de veras lo necesitan. El Niño Jesús nació en un desangelado pesebre, donde no había luces ni coloridos, sólo amor a raudales, un amor incondicional que se extendió sin distinciones a la humanidad entera. Y ese amor sigue morando en el corazón de los hombres, incluso en aquellos más duros de cerviz, en quienes un día le dieron la espalda a ese indefenso niño que nació para salvar al mundo, para salvar al hombre de sí mismo.

¡Felices Pascuas!

Apasionante

10 diciembre 2015

Ando siempre con el tiempo justo. Este espacio, al que todavía no he renunciado, ya no me proporciona disgustos ni demasiadas satisfacciones, pero me gusta saber que sigue ahí, que una parte de mí, que en nada se parece a la frágil y temblorosa escritora que un día de hace ya más de seis años abrió un blog, sin planes preconcebidos, sin saber qué le depararía el porvenir, cuenta aún con una morada en la blogosfera. 49e508c77ddbcda0392dcf99de7267f9Al principio, escribir aquí era un alivio y a un tiempo un martirio, pues ocultaba a todos la existencia de este hogar mío. Conforme lo fui desvelando, comenzó la tortura; aguanté el tirón y seguí, seguí y seguí, pese al miedo, pese a las dudas. Ahora recalar aquí es como sentarse un ratito a contemplar la vida, a degustarla con calma, a recordarme que fue la atención a lo pequeño, a lo insignificante, lo que sacó mi vida del sinsentido. Sigo soñando, empero. Los proyectos son disparatados y me alejan a ratos de la literatura. Me dejo guiar por mi instinto, por esa intuición que raras veces me falla y que me depara cada día hermosas sorpresas; decoro nuevos escenarios, en los que hay diferentes personajes con otros portes e indumentarias. En cualquier caso, siempre habrá historias, aunque se cuenten de otra manera. De momento, son sólo hilvanes que a veces se rasgan y remiendo yo como puedo, pese a mi impericia con la aguja. La vida es lo que nos pasa y nosotros con nuestras acciones somos los que decidimos el existir diario, el presente y también el futuro. Es apasionante, sencillamente apasionante.

P.D.: El Adviento, que comenzó el pasado domingo, es un tiempo de espera, de gozosa espera. Feliz Espera a todos. Feliz Espera.

Vida circense

27 noviembre 2015

Me reuní ayer con una gran profesional que escuchaba con paciencia mis audaces planteamientos, esas acrobacias mentales que ejecuto con gran maestría, pues mi vida circense ya no se concibe sin malabares, sin lanzarse con los ojos vendados a aros de fuego, sin paseos entre leones hambrientos, cuyos rugidos desoigo y cuyas fauces ignoro. kate4Sólo un arma poseo: un entusiasmo patológico, pues el mal que me aqueja es una confianza infinita en la posibilidad de modelar mi porvenir. Y confío en que lo imposible se hará posible y a base de hacerlo, lo voy logrando y vivo una existencia que algunos califican de mágica. Los cambios son asombrosos y yo misma, al mirarme, me quedo boquiabierta; es tal mi empuje que hasta me asustan mis propios arrestos, este temerario yo al que nada arredra. Y si la conversación del jueves, que coincidió con Acción de Gracias, se llevara a la práctica, sería entonces algo más que escritora, me convertiría en lo que soñé desde la infancia, y cuando pienso en ello río y lloro, a veces el lloro y el llanto se entremezclan y, claro, me lío un poco. Mientras todos se precipitan a las tiendas a por gangas, sigo yo contando dádivas. Bendito «Thanksgiving», bendito «Black Friday». Gracias, gracias, gracias.

P.D.: Todas las actualizaciones sobre esta nueva vida estarán en mi perfil oficial de Facebook, en Instagram y en Twitter.

Thanksgiving

19 noviembre 2015

Hace un año, tras un precipitado viaje, pisaba yo suelo estadounidense la víspera de Acción de Gracias para compartir con una amiga y su familia esa festividad que enternece allí los hogares tanto como las mismísimas Navidades. J_Singer_Sargent_Carnation_Liliy_Lily_Rose_1885-86En torno a una mesa con pavo y sabrosas viandas, cada uno de los presentes desgranaba las gracias recibidas a lo largo de un año en tanto yo me esforzaba por contener las lágrimas; el espectáculo era demasiado bello y el amor embellecía cada rincón de aquella hermosa casa. Hoy desde la distancia añoro la compañía y celebro mi particular «Thanksgiving» y lo hago porque agradezco el techo que me cobija, la electricidad y el agua corriente que, gracias a un termo, calienta cuerpo y espíritu y algo de comida. Esta mañana hablaba con dos ángeles que velan por mis intereses, que se pelean por facilitarme el camino pues creen en mí, en mis proyectos, en ésos que algunos consideran descabellados; hay fantásticos funcionarios que intentan amoldar las normas a las personas. Al mediodía el sol se abrió paso entre los vahos y me regaló un cielo azul porcelana que ahuyentó las sombras de días atrás. Recibí, además, un regalo inesperado, un sencillo corazón de madera rosa chicle que ya se mece en una balda de la estantería. A eso de las seis vinieron a llevarse dos maletas que contenían el calzado y la ropa de verano y que desde ahora reposarán en un bendito trastero. Siento una enorme gratitud por esta vida tan difícil que a veces me rompe en dos, por esas amistades que no me arrinconaron cuando vinieron mal dadas, por esos ángeles que Dios me envía disfrazados con los más variopintos ropajes, por la belleza de un mundo que aturde y en el que tengo el privilegio de habitar. Happy Thanksgiving!

P.D.: He decidido que el próximo año celebraré Acción de Gracias en Estados Unidos. Espero que alguna alma caritativa me acoja en su casa y me regale la mitad de amor que G. volcó sobre mí en noviembre de 2014.

Novela de misterio

8 noviembre 2015

Estos atardeceres tan precoces hacen que una resuelva sus asuntos con más prontitud pues pareciera que la oscuridad fuera a engullirnos y dejarnos a oscuras hasta el fin de los tiempos. Limited Editions — Joe Webb sobre Magritte.Luego, como siempre, el desbarajuste se va colando y desbaratando los planes; si al caos que habitualmente me acompaña, le añado multitud de actividades que nadie perpetraría en un solo día sin renunciar a la cordura, me acabo recogiendo más tarde de lo que desearía y acomodando a horarios estrafalarios. He de escoger mis tareas con sumo cuidado y postponer muchas de las labores que parecen acuciantes sin serlo; centrarme en lo que yo considero esencial, en lo que sin cuyo aliento perecería. Por otra parte, surgen aliados en lugares alejados y en los cercanos, en cambio, una parece no darse sino trastazos. Es cierto el dicho de que nadie es profeta en su tierra. Todos los que lucharon por alcanzar sus metas se vieron obligados a emigrar a otras regiones o a otros países, pues los suyos, lejos de acogerlos, los desdeñaron y se burlaron de sus ambiciones. Así andamos, navegando entre dudas, contemplando posibilidades inverosímiles y soñando con una vida más llena y más digna. El desenlace de esta historia me tiene muy intrigada; siento como si mi vida se hubiese convertido en una novela de misterio.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.031 seguidores