Archive for the ‘Escritura’ Category

Acción espiritual

7 agosto 2016

philippe-halsman-woody-allenPasada la medianoche termino la lectura de “Estambul” de Orhan Pamuk y la emoción que me transmiten sus últimas páginas me impide conciliar el sueño. De nuevo, me topo con mi propia historia, con la lucha de un artista por ejercitar los dones recibidos para sobrevivir a los sucesos que le conforman; para crear también un mundo más hermoso y colorido en el que las tonalidades evoquen ese paraíso que llevamos prendido en las entretelas, en aquel recoveco al que no nos asomamos por temor a tropezarnos con un yo que nos reproche nuestro abandono a la inercia de la vida, a ese contento burgués que apuntala seguridad y comodidades sin reparar en metas más osadas y también más bellas. De esas mentes inquietas y soñadoras, y a ratos atormentadas por ese constante runrún que les exige más y más y que nunca se da por satisfecho, salen las obras maestras. El que lleva grabado ese estigma creador jamás se librará de la desazón que provoca el renunciar a sacar afuera lo que se atesora dentro. Para eludir zozobras, no queda otra que dejar a la creatividad fluir a sus anchas. Tan pronto Spielberg o Woody Allen concluyen un proyecto, se embarcan en el siguiente para sacarse el molesto aguijón y degustar el placer que proporciona el crear algo de la nada; sin ese constante trajinar, algunos sufriríamos dolores de parto. Un artista que no crea se condena a una terrible infelicidad que puede desembocar en autodestrucción. Trabajemos, pues.

«La creatividad es una acción espiritual en la que un individuo se olvida de sí mismo, sale de sí mismo en el acto creativo y se deja absorber por la tarea.»

NIKOLAI BERDYAEV

Pasión o añoranza

1 agosto 2016

Olvidé reenviarme a mí misma mi última versión de «February», así que me encuentro con un portátil —en realidad, es mi flamante iPad—, con conexión a Internet y con la ausencia de un texto sobre el que trabajar, pese a las ganas de hacerlo. S-Eva-Marie-Saint-PAR389031La escritura es tan esclarecedora que, de faltarme, dejaría de pensar de forma ordenada pues los pensamientos se me apelotonarían hasta sumirme en un pandemónium. Es una suerte sortear obstáculos y calibrar decisiones acompañada de un teclado y de un puñadín de palabras que coloco aquí y allá, como haría con un collage, sin demasiadas cavilaciones, guiada por la intuición y por mis imperiosos deseos de liberarme de mis demonios. Andan éstos muy soliviantados y en cuanto me descuido, se amotinan. Me acorralan para hacerme temer lo peor, para inundarme con dudas y miedos, para hacerme creer que mis esfuerzos serán en vano, pues estoy condenada, según ellos, al fracaso. El luchar es ya un triunfo, aunque las metas se resistan. Si pensara en resultados, mi trabajo perdería su encanto y, sin colorido ni magia, de nada valdría ensamblar insulsos vocablos. Escribo también con imágenes que un día vislumbré, pues mis esfuerzos van más allá de la literatura. Aspiro también a adentrarme en otras artes, pues la fascinación que ejercen sobre mí es demasiado poderosa como para no prestarles atención. Voy a tientas, pero camino y sigo adelante. Lloro, pataleo, me hundo un poco en el fango y, tras el berrinche, retomo mis quehaceres como si no me hubiesen apaleado y como si el futuro de la humanidad dependiera de ello. Es lo que algunos llaman pasión, aunque para mí sea simplemente vida. De todos modos, ¿se puede vivir sin dar la vida por lo que uno anhela y añora?

El forro de mis caprichos

20 junio 2016

smith_garden2Hoy he aprendido que soy capaz de abordar más de lo que imagino y que mis miedos e inseguridades se interponen con demasiada frecuencia entre yo y mis metas. Hace apenas una semana, adquirí un iPad; creía que me venía grande, que tendría que venderlo, regalarlo o esconderlo en el interior de un armario para evitar su presencia y recordar así mi ridículo y mi derrota. Me apunté a un taller para iniciarme en el manejo del aparatito y comprobé que, sin haber empleado apenas tiempo, sabía mucho más que mi compañera de pupitre. Si he acumulado 500 páginas en un idioma extranjero, ¿cómo no voy a poder con un miserable iPad? Lo usaré para escribir, tal y como yo anhelaba, sin hacer desembolsos ni inversiones, y para muchas cosas más. Fui desde niña una aventurera que anhelaba capturar esencias y descubrir paraísos, pero soñar requiere menos bríos que vivir y quiero yo vivirlo todo, hasta mis sueños más disparatados. Mi curiosidad crece día a día y siento a menudo una sensación de hambre. Se acabó: necesito una buena indigestión de cuanto postpuse por resultar, en apariencia, extravagante, por toparme con demasiadas críticas y este nuevo cacharrito va a ser mi compañero de correrías. Como diría un castizo, me paso las opiniones ajenas por el forro de mis caprichos.

Joven, de nuevo

11 junio 2016

La noche trajo frescor y descanso y una visión de la vida más objetiva y sosegada. La fatiga cubre de negras pinceladas hasta el más luminoso de los lienzos y todo, de pronto, se oscurece y se pierde en un horizonte de sombras que engullen alientos y esperanzas. Francoise Gilot by PicassoEl calor me abruma y no hallo el modo de habituarme a él. Me condenaré a un verano de interiores para evitarme sofocos y malestares y sólo saldré cuando el sol pierda los bríos. Ingiero grandes cantidades de sal y de té helado para evitarme bajadas de tensión, pero nada palia la desazón que me provocan los ardores estivales. Podría darme de puñetazos contra la pared, pero no parece una sabia solución. Sigo, por otra parte, recolectando regalos. Hoy toca recoger mi nuevo iPad; lo haré cuando caigan las temperaturas. Ni sé si sabré manejarlo, confío en no atascarme frente a este cacharrito que codiciaba desde hace tiempo. Continúo leyendo y escribiendo en inglés y, al tiempo, barrunto otros sueños. Parece que me cuesta lanzarme a ellos, así que mañana emprenderé una cruzada para profundizar en esas habilidades artísticas que poseo y rehúyo por miedo. La escritura siempre me acompañará, pero preciso de compañeros de viaje más bullangueros; exigen éstos confianza y más comodidad, pues están agazapados por temor a los zarpazos que reciben cada vez que reclaman sus derechos. He de ver las cosas con el pensamiento y volver a ser joven de nuevo; he de hacerlo por mí y por ellos y por esas aventuras que anhelo.

«Lleva mucho tiempo llegar a ser joven.»

Picasso

Sin habla

25 marzo 2016

1_60924Salgo de Los Oficios imbuida de sosiego; me alejo del centro, de los turistas que ya toman posiciones para la gran procesión de esta noche, mientras camiones con grúas y cámaras se han apropiado de un pedacito de la Plaza de Zorrilla. Paseo sin que ningún pensamiento perturbe mi espíritu. Todo parece estar en su sitio. Sin embargo, en vísperas de la Vigilia Pascual, siempre preciso y ansío un cambio, una resurrección que se hunda en esas carnes muertas, que ya están cansadas de bregar con dificultades, para regalarles un escenario distinto. Caigo en la cuenta que no hay esperanza más fuerte que la que se arraiga en el Arte, de suerte que toda actividad artística lleva consigo el germen de una nueva vida, de un porvenir más bello y esplendoroso por el que habrá que luchar cada día y en el que algunos, como siempre, nos dejaremos la piel y lo haremos con gusto pues sabemos que este trabajo tiene el poder de cambiar el mundo y la percepción que de él poseemos. Ando entre letras y titiriteros fraguando un nuevo proyecto que ya está transformando mi vida. Es apasionante, pero sin esa resurrección, sin el socorro divino, jamás podría yo llevar a buen puerto esta aventura. Alzo los ojos al Cielo. Confío y espero. En esta espera, en la que se paladean hieles y mieles, se sabe que el bien triunfará y que los milagros me dejarán una vez más sin habla.

El sueño de los justos

19 marzo 2016

Nada está bajo control, absolutamente nada y, sin embargo, cuesta aceptarlo cuando aquello que nos sustenta se nos escapa una y otra vez.In the Beginning by Paul Klee Cuando la sensación es real y no imaginaria y se sucede a lo largo de meses, es fácil caer en el desconsuelo. Y eso me ha sucedido a mí hoy, desde que amanecí agotada, con un montón de tareas pendientes y con el deseo, además, de abordarlas; me apasiona lo que hago, aunque haya tareas engorrososas que uno postpondría hasta el fin de los tiempos. Son aquéllas, por ello, las que antes emprendo; la pereza no casa conmigo y ni siquiera la comprendo. Eso de vivir en una eterna holganza, de procrastinar lo que se puede hoy resolver no casa conmigo. Soy hiperactiva, así que tiene su lógica; me gusta, por añadidura, cumplir con mis obligaciones. Es cierto que me permito asuetos y que los disfruto tanto o más que la mayoría, pero de ahí a que la existencia se convierta en ociosidad por imposibilidad, por no contar con los medios necesarios para desarrollar el trabajo, por vivir en un ambiente en el que se suceden los ruidos, hay un trecho lo suficientemente alargado como para socavarle a uno los cimientos; los constantes zumbidos alelan y te convierten, de no ponerle remedio, en un vegetal. Hago lo imposible por adaptarme a mis circunstancias, pero hay días, como hoy, en los que todo se viene abajo, en los que se derraman lágrimas de impotencia, en los que se desea dormir para siempre el sueño de los justos.

Todo es posible para el que cree y confía

14 octubre 2015

Me resulta complicado ser Zambullida por falta de tiempo y también de vocablos, pues ahora sólo brotan en inglés. Apenas dos meses atrás me creía incapaz de expresarme en un idioma extranjero que conocía un poco de oídas. Y esa falta de confianza me provocó problemas oculares que no eran sino reflejo del terror que me inspiraba tan temeraria empresa. Ahora lidio con palabros que a veces ni sé cómo pronunciar. Me invento las palabras para llenar las frases y luego, ante mi asombro, compruebo que mis supuestas invenciones son certeras y precisas. 2 BensonJamás habría imaginado algo tan maravilloso. Lo malo es que sigo ideando cosas y que son aún más audaces que escribir un libro en un idioma que, pese a amar, no domino; son tan atrevidas que río sin descanso y cuando me acuesto derrengada por la escritura y por los proyectos que pergeño, la emoción se apodera de mí, como una niña la víspera de Reyes Magos. Hoy estuve en un parque recogiendo hojas de variados colores y tamaños, uno de los muchos tesoros que el día me ha regalado. Las he acomodado en cuadernos y agendas, pues aquí los libros escasean; están empacados junto al resto de mis enseres. No pude resistir la tentación de columpiarme junto a los niños, de sentir el frescor del otoño y de llenarme los calcetines de arena. Este vivir mío se me antoja cada día más apasionante; hay tantas cosas por descubrir y tantos sueños cosquilleando las entrañas que cuesta adoptar la seriedad que correspondería a una mujer de mediana edad. Todo es posible para el que cree y confía. Todo.

Septiembre y sus duendecillos

6 septiembre 2015

angel_noframe1Septiembre es un mes hermoso que conserva la calidez del verano, pero sin calimas ni bochornos, y abre paso al nuevo curso, a esa vida que uno ansía estrenar y equipar para que el año en ciernes esté desde el inicio bien cimentado; la improvisación sirve para enfrentarse a los imprevistos pero con ella no se construye una vida, y si se hace se desmorona. Hay que sentarse a pensar, a meditar, hay que pasear y dejar que las ideas fluyan y nos desvelen los verdaderos anhelos, los que deseamos y desechamos por miedo; detrás de los temores hay siempre desespero. Acojo septiembre con la ilusión de antaño; preparo y acicalo cuadernos, libros y carpetas para volver al «cole», a esa escuela que es la vida y la creatividad, pues ambas se funden en una sola entidad, pues no se conciben la una sin la otra. Las tonalidades son cada vez más audaces por ese dejar a la mente deambular, explorar territorios ignotos y adentrarse en bosques encantados llenos de duendecillos que susurran al oído bellas melodías. La imaginación ya no se esconde tras una actitud temerosa; va de acá a allá dando saltitos de alegría, como haría un niño al toparse con un mundo de magia. Si así lo deseamos, el día a día es un cuento de hadas que hace las delicias de cuantos aún conservan la inocencia; sin esa mirada limpia, no hay dicha ni belleza. Sin inocencia, la imaginación se apaga para recluirnos en un rincón frío y oscuro en el que apenas se atisban los destellos que el vivir irradia.

La perfección de la percepción

29 agosto 2015

6174dc_9be1ab5345eb4dfba8edf6d81da979d8La calima emborrona el horizonte en tanto que el paisaje se muestra alicaído, a cuenta de la aridez de los campos y de su insulso color pajizo. Alzo la vista y descubro  un inusual espectáculo de danza y magia que las nubes se sacaron de la manga, gracias a su natural pericia. Seguimos con los baños y, para repeler la gelidez del agua, me sumerjo en la piscina con camiseta de surf. He intentado sin éxito sustituir la natación por los paseos, pero no saben igual; el placer de danzar en el agua es demasiado tentador y acabo casi siempre sucumbiendo, pese a los riesgos que a mi garganta entraña. Continúo trabajando en «February»; tras los trompicones del comienzo, las páginas se acumulan sin esfuerzo. Este manuscrito me está descubriendo un nuevo yo; los recuerdos ya no dañan, sólo me hacen más sabia. Ha surgido de la nada un apasionante proyecto que, pese a mis dudas iniciales, voy a abrazar con el alma y los sentidos. Esta inusitada empresa me ha abierto los ojos de par en par; veo tales maravillas que me estremezco de placer y a veces me cuesta conciliar el sueño, pues la emoción me desborda y la mente, por su causa, elucubra sin descanso. La vida es intensa y hermosa, pese a vaivenes y zarpazos. La madurez es un tesoro que regala una conciencia más certera y sutil.

«La perfección de la percepción nos descubre los mejores sabores de lo inefable».

Jorge Marugán

Zambullidas literarias

1 agosto 2015

Se amontonan las tareas pendientes, así que el blog queda relegado a un penúltimo lugar; ni puedo dividirme ni dejar de vivir. El rato de asueto lo dedico a leer, porque en esta etapa de mi vida necesito empaparme de palabras, de textos que me dejen sin aliento, de esa sonoridad tan suave y hermosa que caracteriza a la lengua inglesa. f18e780ff1e8f5f4ccd1ba17b7e1762eEl español me sabe insípido y sólo entre vocablos anglosajones hallo esos sabores que preciso para mi día a día, esas emociones tan desnudas que nadie ha narrado con la maestría de los autores norteamericanos, así que sigo zambulléndome en su literatura. Tras «Suave es la Noche», releí «El Gran Gatsby» y ando ahora sumergida en los relatos de Fitzgerald, cuya elegancia me tiene fascinada. Me he aproximado también a los cuentos de Truman Capote, a la exuberante prosa de Henry Miller, de cuyos «Días tranquilos en Clichy» di cuenta el pasado fin de semana y en cuyo «Trópico de Capricornio» comencé ayer a adentrarme; se coló entre medias la autobiografía de Julia Cameron, cuyas vivencias me han ayudado a abordar mi escritura de manera más eficaz. Tengo «Moby Dick» a medias… Todo me sobra, excepto las palabras. Al tiempo constato con desconsuelo la realidad de un país que ningunea la cultura; España va camino de convertirse en una nación de iletrados que farfulla, pues ya ni hablar sabe, y que se prosterna ante la imagen, los iPhones y demás cacharros. No me extraña que andemos con tantos líos; si la gente deja de pensar, es manipulada de forma canallesca. Quienes poseen talento han de emigrar, pues aquí no se enaltece sino la mediocridad. Dan ganas de salir corriendo para abandonar esta sordidez nuestra.