Archive for the ‘Citas’ Category

Páginas en blanco

8 octubre 2017

El día atardece entre ámbares y rosáceos y los ánimos, que amanecieron muy exaltados, van poco a poco sosegándose. La templanza del día, los fulgores que desprenden los árboles amarillecidos y esa luz voluptuosa que asoma cuando el verano se desvanece reconfortan como lo haría un consomé en una tarde desapacible. Compruebo, una vez más, que del más absurdo de los disparates puede salir un bien y que ante una injusticia deliberada uno puede resistirse o acatarla para, así, descansar. No se trata de tener o no razón o de imponer siquiera cordura a los conflictos que nos atañen. El bien y la sensatez sólo a mis actos compete, pues carezco de potestad para dirigir otras vidas. Los desmanes ni reconfortan ni compensan; antes bien, enturbian el alma y mutilan la libertad, lo más hermoso que poseemos.

Y uno siente compasión por estos seres desesperanzados que ni aman, sueñan, ni sienten. A fuerza de reprimir lo bueno que también les compone, se han privado de esas delicias que saborearían con sólo desearlas y de la posibilidad de escribir esas páginas que han dejado en blanco, las únicas que cambiarían su destino.

I always told you. You’re special. Your history isn’t over yet. There’s still a page left.

Joi from “Blade Runner 2049”.

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Caparazones

10 agosto 2017

«Todo lo que somos lo llevamos con nosotros en el viaje. Llevamos con nosotros la casa de nuestra alma, como hace una tortuga con su caparazón» Andrei Tarkovski

Y en ese hogar caben toda clase de cachivaches, aunque sean tres o cuatro cosas las que interesen; curiosamente, las menos valoradas, pues sin conocerlas bien ya nos resultan fastidiosas al ser constante fuente de inquietud. Y ese desasosiego que nos inunda de rato en rato, junto con el abultado fajo de decepciones con el que apechamos, son el mejor indicativo de lo que somos: seres creados para la Eternidad que ansían un brebaje que les calme la sed de Infinito que les compone. Y, por ello, todo acaba cansando, aburriendo y trasladándonos a un mundo de nostalgias en el que se añora lo que jamás se retuvo. Se añora lo que se intuyó, aquellos esplendores que un día vislumbramos en un amanecer o en una colorida tormenta, aquellas certezas que en un instante nos cosquillearon el alma para recordarnos la inmortalidad del alma. Se añoran esa sensación de poseerlo todo, aun sin saber identificar ese todo, esa tranquilidad que proporciona el aceptar el destino y esa pasión que conmociona los adentros cada vez que nos atrevemos a desear más, a ir más allá, a escarbar en ese caparazón que llevamos a cuestas. Desear es bueno, muy bueno. Nada hay más humano que la libertad, que prescinde de coacciones y se codea con lo que es justo y verdadero, y que el sacrosanto deseo. Sin ellos, seríamos títeres manipulados por modas y opiniones ajenas; sin ellos, seríamos zombies que respiran y vegetan.

Entre almidones

14 agosto 2016

«Estamos en el mundo para servir a los hombres… Y la mejor forma de servir a los hombres es hacer aquello para lo cual se possen las aptitudes adecuadas.»

Edith Stein.

imageAl leer a esta gran mujer, me imbuyo de paz. En medio de tanto barullo, hay propósito y éste, aun navegando por un mar de despropósitos, se mantiene y aun se fortalece pues, en mi caso, la adversidad sustenta mis metas para darles una dimensión más real y también más espiritual; ambas esferas no están reñidas, en cualquier caso. Y ese caminar con la certeza de saberse bien encaminado, aun entre oscuridades, regala rayos de esperanza; en medio de la grisura una luz relampaguea para alumbrar cuanto anhelo y recordarme, así, que mis aspiraciones no son quimeras. Es cuando el entendimiento se hinche de amor y esperanza, pues sabe que al final entenderá el puzzle y que todas las piezas que lo componen hallarán hermoso acomodo. Aquí me hallo en esta eternidad que en estos días ha recalado en agosto, en un mes lleno de bondades, pues los días son más cortos y las noches más frescas. En esta templanza el alma se amodorra, se relaja y, sin darse cuenta, se almidona ¡Bendito agosto!

Joven, de nuevo

11 junio 2016

La noche trajo frescor y descanso y una visión de la vida más objetiva y sosegada. La fatiga cubre de negras pinceladas hasta el más luminoso de los lienzos y todo, de pronto, se oscurece y se pierde en un horizonte de sombras que engullen alientos y esperanzas. Francoise Gilot by PicassoEl calor me abruma y no hallo el modo de habituarme a él. Me condenaré a un verano de interiores para evitarme sofocos y malestares y sólo saldré cuando el sol pierda los bríos. Ingiero grandes cantidades de sal y de té helado para evitarme bajadas de tensión, pero nada palia la desazón que me provocan los ardores estivales. Podría darme de puñetazos contra la pared, pero no parece una sabia solución. Sigo, por otra parte, recolectando regalos. Hoy toca recoger mi nuevo iPad; lo haré cuando caigan las temperaturas. Ni sé si sabré manejarlo, confío en no atascarme frente a este cacharrito que codiciaba desde hace tiempo. Continúo leyendo y escribiendo en inglés y, al tiempo, barrunto otros sueños. Parece que me cuesta lanzarme a ellos, así que mañana emprenderé una cruzada para profundizar en esas habilidades artísticas que poseo y rehúyo por miedo. La escritura siempre me acompañará, pero preciso de compañeros de viaje más bullangueros; exigen éstos confianza y más comodidad, pues están agazapados por temor a los zarpazos que reciben cada vez que reclaman sus derechos. He de ver las cosas con el pensamiento y volver a ser joven de nuevo; he de hacerlo por mí y por ellos y por esas aventuras que anhelo.

«Lleva mucho tiempo llegar a ser joven.»

Picasso

La perfección de la percepción

29 agosto 2015

6174dc_9be1ab5345eb4dfba8edf6d81da979d8La calima emborrona el horizonte en tanto que el paisaje se muestra alicaído, a cuenta de la aridez de los campos y de su insulso color pajizo. Alzo la vista y descubro  un inusual espectáculo de danza y magia que las nubes se sacaron de la manga, gracias a su natural pericia. Seguimos con los baños y, para repeler la gelidez del agua, me sumerjo en la piscina con camiseta de surf. He intentado sin éxito sustituir la natación por los paseos, pero no saben igual; el placer de danzar en el agua es demasiado tentador y acabo casi siempre sucumbiendo, pese a los riesgos que a mi garganta entraña. Continúo trabajando en «February»; tras los trompicones del comienzo, las páginas se acumulan sin esfuerzo. Este manuscrito me está descubriendo un nuevo yo; los recuerdos ya no dañan, sólo me hacen más sabia. Ha surgido de la nada un apasionante proyecto que, pese a mis dudas iniciales, voy a abrazar con el alma y los sentidos. Esta inusitada empresa me ha abierto los ojos de par en par; veo tales maravillas que me estremezco de placer y a veces me cuesta conciliar el sueño, pues la emoción me desborda y la mente, por su causa, elucubra sin descanso. La vida es intensa y hermosa, pese a vaivenes y zarpazos. La madurez es un tesoro que regala una conciencia más certera y sutil.

«La perfección de la percepción nos descubre los mejores sabores de lo inefable».

Jorge Marugán

Bengala

14 junio 2015

Termina una semana convulsa, como también lo fue la anterior, pero lo hace de una manera suave, con esa delicadeza con la que se engalanan los detalles en las tardes dominicales, con ese ritmo pausado que convierte la vida en una delicia que uno desearía saborear hasta el fin de sus días.CGmi2XqWgAArzra Y en este vivir mío, los dolores que días atrás me desgarraron se me antojan muy lejanos, como si no me hubieran trastornado. Todo se puede transformar en bien; hasta lo más escabroso, de haberlo, se convierte en una plácida siesta en la que se reparan fuerzas, mientras la modorra se arrellana en mente y cuerpo y ningún mal pensamiento afea el horizonte. Los campos han perdido su verdor y esa frescura tan primaveral que insufla alientos; lucen ahora con esa tonalidad pajiza que va difuminando el paisaje, aunque a izquierda y derecha se yerguen aún dicharacheras flores que colecto sin descanso. No deseo sino escribir, sumergirme en nuevas aventuras que tiñan mis días de hermosos matices. La realidad no se arrincona, pero gracias a la creación se asimila mejor y hasta se embellece; lo sombrío, lejos ya de asustar, destella y uno ha de refugiarse tras las gafas de sol a fin de que la belleza de la vida no lo acabe deslumbrando. Qué poco se precisa para apreciar estos regalos que nos caen del Cielo y que pasan desapercibidos, por esa fea costumbre de darlo todo por sentado, por creernos merecedores de cuanto poseemos y anhelamos; ignoramos que todo es prestado y que, en realidad, nos fue dado para el bien común de este mundo en el que habitamos. La vida, como dice W.B. Yeats, es una bengala roja de sueños y no puedo por menos que añadir que, para encenderla, sólo se precisa de fe en uno mismo y de coraje.

Exultati Justi

5 abril 2015

He aprovechado estos días de Semana Santa para reflexionar. Guy_Rose_-_The_Blue_KimonoHe caído en la cuenta de que en estos últimos tiempos he atravesado abundantes y peligrosos senderos sin que el mal apenas me rozara; hubo algunos rasguños, pero no dejaron huella, sólo un buen puñado de sabrosas experiencias que a lo largo de años han ido abonando un terreno que yo consideraba baldío y del que, contra todo pronóstico, ha brotado un vergel. Y sobre ese hermoso jardín que me regala a diario flores y frutos he ido también edificando una nueva vida. En esta morada mía vivo las cosas con más detalle, prestando atención hasta a las minucias, pues todo se aprovecha para acicalar este eterno lugar que desprende aromas de mirra y rosas y en el que la paz y la dicha rematan cada acontecimiento y en cuyas murallas los miedos ya no se atrincheran por no hallar ya cabida. Caminar sin grilletes ni cadenas es como retozar en un fresco prado del que la primavera se apropia para esparcir sus rubores, sus roces y sus infatigables anhelos y expulsar a cualquier intruso que ambicione sembrar malas hierbas o convertir el rocío en escarcha.

Feliz Pascua.

La vida es muy larga

25 febrero 2014

ParísLa vida es muy larga, decía T.S. Elliot y es cierto: está tan llena de horas, de minutos y de segundos que a ratos cuesta abordarlos todos. Entre ellos, se cuelan voces roncas y secas de tanto gemir, voces alegres y cantarinas, ilusiones, frustraciones, deseos, tribulaciones y también un buen puñado de dichas. Se cuelan también palabras que no quisiéramos escuchar y experiencias que no quisiéramos vivir, pero al final se decide abrazarlas para despojarlas de las espinas que nos arañan, para incorporarlas a lo que somos y vivir con ellas como si no hubiesen desgarrado el alma. Forman entonces parte de nuestro decorado, de ese escenario donde declamamos e improvisamos a diario, pues la vida nunca se somete a un rígido guión. Esos dolores adquieren así ese toque que imprimimos a las cosas, de modo que la aspereza que nos irritó se convierta en un sedoso y cálido terciopelo con el que, por ejemplo, revestir una vieja y agujereada butaca y convertirla en un mueble bello y acogedor;  tapizamos de belleza esas fealdades que, de lo contrario, nos aplastarían y nos robarían la savia para seguir adelante. La vida enseña que el rechazo de los acontecimientos conlleva tremendos dolores, amén de hastío, amargura y temibles enfermedades. Es mejor librarse del odio que todo lo pudre que cortejarlo, aun cuando resulte seductor, aun cuando las vísceras clamen por venganza. Nada es más dañino que la revancha; carga las espaldas de tal modo que impide hasta caminar y contemplar estos horizontes plomizos e invernales, en los que se mecen ramas desnudas, desprovistas de todo excepto de frío. La vida es muy larga y da tiempo a sufrir agravios e injusticias, pero también da tiempo a deshacer entuertos.

Lo imposible, lo inverosímil

12 enero 2014

Lesser UryAun dentro de la impotencia, del dolor, de esas pobrezas que me acompañan por habitar en el país de los hombres, hay siempre una esperanza agazapada, un rayo de luz que nos convierte, aunque sea durante un rato, en lo que seríamos si tuviéramos fe, si creyésemos que cuanto poseemos nos viene del Cielo, de un lugar generoso donde se reparte a manos llenas, de un lugar donde no se juzga, aun cuando todo lo hagamos del revés, donde no se cuentan esas traiciones a las que tendemos, donde no caben fracasos ni despropósitos y donde, además, se nos anima a seguir creyendo en esas metas que un día atisbamos sin creernos. La mayoría, sin embargo, acaba arrinconando los sueños, pues serles fiel exige constancia, coraje y fortaleza pues el camino es arduo y pocos se atreven a llegar hasta el final, por miedo al qué dirán y también por el precio a pagar. Tirar la toalla suele ser lo habitual y no es de extrañar. Anoche me arrodillé en mi gélida cocina y le supliqué a Dios un milagro. Abrí la Biblia al azar y apareció un bello texto que me dejó aturdida. Eran palabras tiernas y hermosas que daban respuesta a mi súplica: el frío se había asentado en esta morada y, a diferencia de otras veces, no hallaba el modo de expulsarlo. Sabía que sólo un milagro me salvaría. Sabía que era imposible por ello imploraba por ello, porque los imposibles son mi especialidad, porque me muevo entre milagros y ensueños, porque la confianza convierte lo inverosímil en realidad. 

Levántate, amor mío,

hermosa mía, y vente.

Mira, ha pasado ya el invierno,

las lluvias han cesado, se han ido.

La tierra se cubre de flores,

llega la estación de las canciones,

se oye el arrullo de la tórtola

por toda nuestra tierra.

Cantar de los Cantares 2,10-12

P.D.: Os invito a visitar mi página oficial de Facebook y a leer la última crítica de «Cuadernos Azules» que, según la información de Amazon, viene de Miami. Nada menos.

Hablar conmigo misma

15 noviembre 2013

Son tantas las tareas que acometo a diario para sacar adelante esta literaria carrera mía que voy a acabar enfermando. Ayer salí de casa con un zapato negro de piel en el pie izquierdo y otro beige de ante en el derecho. Me acerqué al pueblo de esta guisa y con unos pantalones perforados en el muslo con un descomunal siete; los uso para trabajar por su comodidad y nunca los saco a pasear y menos con estos fríos.C. Dior Me metí en la cama y caí en la cuenta de que se me había olvidado ducharme. Pese a tener cristales nuevos, la vista se me cansa en seguida y tras cuarenta y cinco minutos de lectura, me siento como si hubiese recorrido un maratón; la fatiga ocular me la está ocasionando el estrés. Anoche apenas dormí… Son signos lo suficientemente preocupantes como para reflexionar sobre esta frenética actividad mía. Afortunadamente, cuento con gente muy buena que me cuida, que se interesa y se ocupa de mis asuntos como si fueran suyos. Veo alrededor mío relaciones muy superficiales, en las que apenas hay desencuentros. Los encontronazos más dolorosos los he tenido con aquellos a los que amo. Esas diferencias, en vez de distanciarnos, han aquilatado amistades valiosísimas que espero perduren hasta el fin de mis días. Entretanto, he de hacer algo para detener esta masacre de mi cuerpo y de mi espíritu, he de volver a los viejos usos, a la contemplación y hablar más conmigo misma.

Mi corazón me abandonó y tengo necesidad de hablar conmigo mismo, es decir, con mi otro yo.

San Bernardo

P.D.: Gracias a todos los que me apoyáis, gracias a los que me soportáis. Os quiero muchísimo.