Acción espiritual

philippe-halsman-woody-allenPasada la medianoche termino la lectura de “Estambul” de Orhan Pamuk y la emoción que me transmiten sus últimas páginas me impide conciliar el sueño. De nuevo, me topo con mi propia historia, con la lucha de un artista por ejercitar los dones recibidos para sobrevivir a los sucesos que le conforman; para crear también un mundo más hermoso y colorido en el que las tonalidades evoquen ese paraíso que llevamos prendido en las entretelas, en aquel recoveco al que no nos asomamos por temor a tropezarnos con un yo que nos reproche nuestro abandono a la inercia de la vida, a ese contento burgués que apuntala seguridad y comodidades sin reparar en metas más osadas y también más bellas. De esas mentes inquietas y soñadoras, y a ratos atormentadas por ese constante runrún que les exige más y más y que nunca se da por satisfecho, salen las obras maestras. El que lleva grabado ese estigma creador jamás se librará de la desazón que provoca el renunciar a sacar afuera lo que se atesora dentro. Para eludir zozobras, no queda otra que dejar a la creatividad fluir a sus anchas. Tan pronto Spielberg o Woody Allen concluyen un proyecto, se embarcan en el siguiente para sacarse el molesto aguijón y degustar el placer que proporciona el crear algo de la nada; sin ese constante trajinar, algunos sufriríamos dolores de parto. Un artista que no crea se condena a una terrible infelicidad que puede desembocar en autodestrucción. Trabajemos, pues.

«La creatividad es una acción espiritual en la que un individuo se olvida de sí mismo, sale de sí mismo en el acto creativo y se deja absorber por la tarea.»

NIKOLAI BERDYAEV

7 comentarios to “Acción espiritual”

  1. Miss Poessía Says:

    ¡Interesante texto! Cada vez que entro por aquí me haces reflexionar, muchas gracias por regalarnos tus bellas palabras llenas de sentimiento y corazón. Coincido plenamente con eso que escribes de que un artista que no crea se autodestruye y qué mejores ejemplos que Seteven Spielberg y Woody Allen.
    ¡Un abrazo!

    • zambullida Says:

      Uno, al reflexionar, al buscar respuestas a sus interrogantes, incita a otros a hacer otro tanto. Es la magia de la escritura, Miss Poesía.

      Spelberg y Allen son, además, generosos y no andan pisando a unos y a otros en el terreno artístico. Por eso perduran y no sufren tantos vaivenes como otros cineastas.

  2. joaquinsarabia Says:

    Querida Nuria a veces nuestra felicidad tenemos que inventara y un espíritu creador la inventa…
    Un Fuerte Abrazo querida Nuria🙂 .

  3. diariodeunatreintaneradesubicada Says:

    Una pregunta que te hago por curiosidad: crees que un gran escritor siempre es alguien con una vida sufrida (por llamarla de alguna forma)?

    • zambullida Says:

      Escribir bien no es difícil, pero llegar al corazón de los hombres sí lo es; para ello se requieren muchas experiencias y tener el valor de desmenuzarlas. Es mi humilde opinión. Ningún escritor ha tenido una vida excesivamente “feliz”; de ser así, no escribiría, no tendría necesidad de hacerlo. Eso sí: un cúmulo de experiencias infelices tampoco te convierten en escritor. Un poco de todo.

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