Meditaciones nocturnas

Los campos ya se han dorado, aunque todavía algunas espigas conserven un verde desvaído; son como esas hojas que en otoño se niegan a amarillecer. Entre la cebada, surgen amapolas como acalorados centinelas, mientras en las cunetas se apiñan flores silvestres de variados colores y multitud de gramíneas salvajes que ahora cobran una tonalidad berenjena. E. VuillardAl subir la cuesta y con esa luz crepuscular que esplende justo antes de irse el día, un humilde campo de guisantes ha asemejado a un preciado y exótico cultivo. Son, por otra parte, días confusos en los que estornudo mucho y descanso poco. A eso de las tres y media, me despierto con el ardor propio del Séptimo de Caballería y a veces hasta pasadas las cinco, el ojo sigue abierto mientras mascullo barbaridades. Anoche recurrí a la meditación que hace años me recomendó un trapense; sólo me acuerdo de ella cuando la desesperación me hace presa. Ni siquiera me incorporé, seguí acurrucada entre las sábanas mientras me dejaba acariciar y arrullar. Me dormí muy tarde y cuando esta mañana me levanté, supe que iba a ser un mal día, que nada podría acometer por falta de energías. Sin embargo, la meditación hizo su efecto mientras la hacía, mientras dormía o mientras la hacía en tanto dormía. Pese apenas haber descansado, he revisado un relato y he concluido ese libro de Thomas Hardy que ya daba por imposible, por la dificultad que entraña leer a este caballero en su lengua materna, a causa de la riqueza de su prosa y de la profusión de métaforas, modismos decimonónicos, alusiones bíblicas y mitológicas. Había decidido hace unos días no regresar a él hasta pasado al menos un lustro. Esta tarde, sin embargo, animada por los bríos de la meditación nocturna he decidido comenzar «The Mayor of Casterbridge» al tiempo que releo los hermosos diarios de Thomas Merton. En un rato, me sumergiré en una nueva meditación nocturna.

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13 comentarios to “Meditaciones nocturnas”

  1. Susana Says:

    La relajación es fundamental. Un beso.

  2. joaquinsarabia Says:

    Hay tantas cosas en las qué pensar y hay tanto para meditar……que a veces pensamos que la noche es corta……..pero es difícil cuando no podemos dormir y el cansancio merma nuestras facultades…….
    Un Abrazo querida Nuria🙂 .

  3. Juana Says:

    La meditación, en cualquiera de sus formas, es una práctica muy recomendable pues nos aporta serenidad y equilibrio y nos ayuda contra la angustia. Me alegro de que la meditación te haya hecho sentir mejor.
    Un abrazo, Nuria.

  4. flori Says:

    Me causo gracia esto: “me despierto con el ardor propio del Séptimo de Caballería”. Y pensar que todas vamos para allá, como decimos aquí.
    Me encantan los pensamientos de Thomas Merton, he tenido oportunidad de leer algo y es maravilloso.
    Leer en otro idioma también.
    He intentado con el italiano porque me encanta pero es bastante complicado, el inglés parece más sencillo aunque todo lo ajeno tiene su dificultad para mí. Eso es lo interesante, supongo.
    Un abrazo Nuria.

  5. inspiracion1971 Says:

    A mi me gusta de vez en cuando meditar.. en postura semiloto… y es un momento de reencuentro con nosotros.
    Besos Zambu🙂

  6. gastroredactora Says:

    Fíjate que yo empecé a meditar a raíz de un periodo de insomnio que tuve. Ahora forma parte de mi rutina diaria y realmente me hace mucho bien, aunque confieso que desde aquella vez no he vuelto a dormir igual de bien, siempre pienso que estoy volviendo a aprender a relajarme para descansar bien, como cuando era niña
    Saludos!!!

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