Mil cuatrocientos sesenta días de esperanza

Tras cuatro años de andadura, sigo aquí, pese a que los deseos de abandonar este espacio hayan sido constantes a lo largo de estos mil cuatrocientos sesenta días. read_cornerSoy muy consciente de lo que este blog ha significado para mí. Sin él, jamás habría publicado un libro ni habría convertido este oficio de hilar palabras en una profesión a la que todo he dado, pese a las pocas satisfacciones que de momento me ha deparado; sé, no obstante, que un tropel de bendiciones caerá sobre mí y que pronto quedaré sepultada bajo un mogote de éxitos y de tiernas dulzuras. Este espacio me ha permitido conocerme hasta extremos insospechados, me ha ayudado a acogerme y a aceptar mi historia y aun abrazar aquellos dolores que antaño me zaherían como afiladas y envenenadas espinas; aunque a ratos me arañen por dentro, ya no me impiden caminar. Me he asombrado ante mi propia fortaleza: creí que no era más que un frágil pajarillo al que los vaivenes de la vida acabarían despedazando. A ratos me rompo, pero siempre me recompongo y los ánimos son cada vez más vigorosos. Aunque haya entrado de lleno en la madurez, me sorprendo a mí misma con risas y gestos de niña, con esa mirada inocente que una vez perdí pero que la vida me devolvió gracias a unos cuantos milagros y a un poquito de tesón, y con esos anhelos de la infancia que van siempre ligados a la magia de vivir. Esta mañana salí a la terraza a contemplar la niebla y la helada; nada se ha salvado de la escarcha y hasta algún rincón se decora con hermosas y plateadas telarañas, en las que de seguro algún duendecillo se ha columpiado de madrugada. He vislumbrado entre el vaho las ramas de los arces, siempre caprichosas, y hoy brillantes como hojas de metal. En un ratín saldré a triscar por los campos, me deslizaré por esas ramas ya desnudas y daré las gracias a las hadas que anoche me resguardaron del frío y me concedieron un plácido descanso. Aquel día de la Inmaculada, en el que los sueños pujaron por abrirse un hueco entre miedos y temblores, cambió para siempre mi vida.

P.D.:  ¡Este post es mi entrada número quinientos!

34 comentarios to “Mil cuatrocientos sesenta días de esperanza”

  1. Carmen J. Says:

    Pues muchas felicidades por el cumple blog. Y que cumplas muchos más.

  2. bellezacorazon Says:

    muchisimas felicidades. saludos

  3. Dessjuest Says:

    Felicidades por el aniversario y por el tema elegido🙂

  4. Susana Says:

    Felicidades y ya sabes, muchos más. Un beso.

  5. joaquinsarabia Says:

    Mil cuatrocientos sesenta días creando belleza y dándonos el placer de la buena lectura. Enhorabuena y Feliz-Cumple blog.
    Un Abrazo Nuria🙂 .

  6. LAMBERTUS CEGATUS Says:

    JE, JE, MIS VATICINIOS SE ESTAN CUMPLIENDO, DENTRO DE POCO ME MIRARAS POR ENCIMA DEL HOMBRO LO QUE PASA ES QUE NO ME DARE CUENTA POR NO VEO YN SABES QUE A MI ME DA IGUAL SIEMPRE QUE SEA TU TRIUMFO, VA POR TI MI QUERIDA AMIGA NURIA

  7. albertodieguez Says:

    Feliz aniversario.🙂
    Un beso.

  8. Dolega Says:

    Felicidades y que cumpla muchos más, que los cumplirá, seguro.😀
    Besazo

  9. elssamolina Says:

    Enhorabuena por encontrar el camino que te lleva a recuperar las cosas bellas de la vida, a encontrarte contigo misma. Gracias por que nos hemos tropezado en el mismo sendero; me parece maravilloso y enriquecedor lo que escribes. Encantada de saludarte. Besos Elssa Ana

  10. Nergal Says:

    Muchas Felicidades. A por otras 500!!!
    Besos

  11. juana Says:

    ¡Felicidades! Espero que durante mucho, mucho tiempo sigas deleitándonos con tu “proesía”. Un abrazo

  12. sunsi Says:

    Muchas felicidades, Nurieta. Me gusta tanto que escribas sobre la esperanza… Mil cuatrocientos sesenta días son muchos. Y hay otras tantas razones para ser feliz. Me alegro, Zambu… Exquisita la fotografía. Un beso grande, querida escritora.

  13. diariodeunatreintaneradesubicada Says:

    Cuatro años!! aunque haya momentos de alejamiento de esta tu casa, no lo dejes del todo, feliz cumpleaños!

  14. Camino Says:

    Me nace arrimarte un Gracias por todo lo compartido, por la entrega de tantos íntimos sentires….

  15. rubengarcia, Sendero Says:

    Agradecidos somos de leerte y llenarnos de sensaciones de tu quehacer. Ese día a día que con empujones a los retrocesos nos hace caminar ybendecir el pan , la tierra y las telaarañas congeladas que bien pueden ser diademas o collares de perlas… bellas fiestas te atropellen… un abrazo grande

  16. flori Says:

    Muy hermosa esta entrada, ya la habia leido. Mil cuatrocientos sesenta dias vaya! solo pronunciar esta cantidad ya dice bastante cosas buenas de ti… un abrazo Nuria y felicidades.

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