Esperar, esperar

Me he debido de exceder con la ventilación nocturna. Ayer ni caminar podía y andaba medio febril. He ignorado el sentido común y el malestar general y me he acercado a un bar con WiFi: menos mal que he venido provista de camiseta de manga larga y de un envolvente  «foulard» que me hace las veces de bufanda; el aire acondicionado es despiadado. George Hendrik Breitner (1857–1923) El kimono rojoMe han sorprendido el azul del cielo, donde estoy apenas se ve, y la amplitud del espacio; es lo que tiene vivir en una casa enorme con vistas a la ribera del Duero, pese a que sea heladora y me haga enfermar, pese a que despotrique contra ella tan pronto las heladas se asientan, pese a las humedades, pese a los agujeros de las puertas, a esas ventanas que no ajustan, a esos grifos obstruidos por la cal y a ese gélido baño en el que en invierno no se superan los 6 grados. Ayer entre película y película y escalofríos estuve leyendo, o tratando de hacerlo, «Las uvas de la ira» de Steinbeck. Las descripciones de los paisajes de Oklahoma estremecen. Hablan de impiedad, de una dureza que embiste al hombre sin escuchar sus lamentos, sin reparar en dolores, luchas o frustraciones. La desolación se ha apropiado de esos campos arrasados por la inclemencia, pero sobre todo de las almas; pareciera que vivir fuese una carga, un tormento. Me viene a la cabeza el reciente suicidio de una amiga de mi primera juventud que ha dejado a cuatro hijos malheridos y a una familia maltrecha. Se dejó arrastrar por la crisis, por el desespero que a ratos destila… Y no ha sido la única, son varios los conocidos que han sucumbido ante la perspectiva de la ruina, de empezar de cero, de sufrir penalidades, pero sobre todo ante la pérdida de la esperanza. Con ella en el bolsillo, se puede vivir hasta en el infierno y sentir que una suave brisa lo empuja a uno en vez de una monstruosa bola de fuego.

 
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.
Salmo 26

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27 comentarios to “Esperar, esperar”

  1. joaquinsarabia Says:

    La desesperación que lleva a la muerte es la peor tragedia que nos está dejando la crisis, es difícil resistir pero no hay opción, hay que luchar y resistir y esperar, esperar…………..
    Es fácil decirlo pero muy complicado llevarlo a cabo.
    Un Fuerte Abrazo Nuria 🙂 .

  2. Maria Says:

    La crisis se está cebando en muchas familias que no pueden dar de comer a sus hijos y tienen que llevarlos a comedores sociales, también está causando desesperación y muchos suicidios, es terrible, parece que no tiene fin la crisis.

    Un beso.

    • zambullida Says:

      Esta crisis, pese a su dureza, nos habla muy, muy claro. A cada uno nos dice algo distinto, algo que quizá necesitáramos escuchar y que otrora no interesó. Cuando escuchemos y asimilemos, la crisis se irá.

  3. Nieves Says:

    Para ser un clasico no lo he leído… cualquier dia me pongo a ello!Lamento leer que estas mal, de salud y las puertas y eso… lamento lo de esas personas y espero de todo corazón que ni se te pase por la imaginación semejante… Bueno, me callo que me descontrolo…
    Un besazo nena!

  4. Merchi Says:

    Me encanta ese libro, aunque te da mucho que pensar sobre la crueldad de la vida. Y que mejor ejemplo que lo que cuentas sobre esas pobres personas desesperadas, que se sienten tan impotentes para continuar. Pero hay que seguir, siempre hay que seguir, porque en cualquier esquina se puede hallar algo que te haga feliz. Besitos, guapa. Y ten cuidado con el fresquito de la noche.

  5. juana Says:

    Es terrible lo que cuentas sobre esa amiga de juventud…La desesperación siempre es una pavorosa consejera; hay que luchar, hacer todo lo posible por no caer en ella.
    Un abrazo, Nuria, y cuídate mucho.

  6. LAMBERTUS CEGATUS Says:

    ME DEJA PERPLEJO LO QUE NARRAS EN TU POST, ES DE UNA DUREZA TOTAL, SI QUE SIENTO LOS DE TU AMIGA Y LO DE TUS CONOCIFOS Y TAMBIEN LO TYRO FEBRIL Y ESCRIBIENDO, TIENES MUCHA FORTALEZ Y SE NOTA EN EL FONDO DE TRUS ESCRITOS, IN ABRAZO Y CUIDATE MUCHO NURIA

  7. Susana Says:

    Me temo que el ambiente general no invita a la esperanza pero hay que ser fuerte. Un beso.

  8. Dolega Says:

    La esperanza nos ayuda a salir adelante, pero es la determinación la que marca el paso.
    Aunque suene atroz lo que voy a decir, esta crisis de primer mundo que estamos pasando, la cambiaba mucha gente que he conocido en mi vida.
    Creo que mucho de lo que nos pasa es que hemos visto pocas cosas y nos parece que lo nuestro es lo terrible.
    Besazo hermosa

  9. albertodieguez Says:

    Cuando comencé a leer “Las uvas de la ira” lo hice con dudas de si me gustaría pero rápidamente volaron y el libro me encanto, plasma perfectamente aquella dureza y desesperación y te hace sentirla.

    Besos.

  10. rubengarcia Says:

    Sin esperanza no hay vida.

  11. annefatosme Says:

    Querida zambu,
    después de una larga ausencia debida a las vacaciones, vuelvo con placer a encontrar tu escritura.
    Has nombrado a un libro que me gusta especialmente “Las uvas de la ira”, toda dureza. Tienes toda la razón: para viajar al lado de la ventanilla de la vida, solo hace falta tener el billete de la esperanza, sin él, el viaje, o no merece la pena, o no lleva a ninguna parte.
    Un abrazo

  12. Concha Huerta Says:

    Como te entiendo. A mi tambien me afectan mucho los aires acondicionados. Cuidate.

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