Madurez

Ha llegado el momento de poner fin a este aislamiento mío y de dejar esta casa de un modo definitivo.Watts No habrá desgarros, pues en los últimos años me he ido desprendiendo de ella. Ahora, cada vez que bajo a la ciudad, me sorprenden el barullo, las luces, los escaparates como si durante años hubiera habitado en un desierto. Desde este retiro mío, en el que he palpado una soledad que me ha zaherido, he descubierto muchas cosas sobre mí misma y sobre ese otro que a veces no he comprendido, al que ahora dirijo otra mirada más amable y compasiva, pese a que me dañe o trate de hacerlo y me dé quebraderos de cabeza, pese a que a veces suelte alaridos. He desarrollado una profunda simpatía por el ser humano, por esas miserias que antes detestaba, tal vez por ser también las mías, por esos miedos que lo obligan a actuar al dictado de los usos del momento, por esos odios que alimenta por aborrecerse a sí mismo. A C. le extraña que apenas escuche música mientras aquí laboro. El silencio me ordena la mente, me ayuda a percibir los sonidos de la vida, a degustarlos de un modo más intenso, a sentir cómo el estropajo se desliza sobre la encimera de la cocina, sobre sartenes y cazuelas, a escuchar el rumor del viento, el aleteo de un pájaro o a contemplar con deleite cómo las gotas de lluvia se prenden en las ramas desnudas mientras espero a que se caliente el agua del «kettler». Hasta de la radio he prescindido e incluso cuando conduzco, la apago si noto la mente aturullada y, excepto por alguna película, apenas enciendo el televisor. Estoy más sensible y cualquier ruido me descoloca; los dolores de cabeza me oprimen con frecuencia y a ratos, para acallar los ruidos, me tengo que meter en la cama de suerte que  en estos días he pasado más tiempo en el dormitorio que en el estudio. Por otra parte, las experiencias vividas a medias extenúan y le dejan a uno un terrible vacío; uno es entonces menos real y la irrealidad no trae sino desdicha y culpabilidad. No quiero verme reducida a una mera identidad ficticia. Para ser uno mismo, se precisa palpar esa soledad que todos compartimos. Sin ella no hay madurez.

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35 comentarios to “Madurez”

  1. joaquinsarabia Says:

    ¿Cómo podría yo adivinar el límite de la soledad que puedo soportar, o el límite del bullicio?, porque en el fondo ésta tristeza mía ¿dónde tiene su nido?¡¡¡¡si yo lo pudiera saber!!!!.
    Un Fuerte Abrazo querida amiga 🙂 .

  2. Susana Says:

    Espero que el cambio de domicilio te ayude. un beso.

  3. albertodieguez Says:

    Que tu nueva casa, cual sea la que hayas decidido, que te acoja y te aloje bien.
    Un abrazo.

  4. inspiracion1971 Says:

    “el silencio de ordena la mente” “Para ser uno mismo, se precisa palpar esa soledad que todos compartimos.”… Me han encantado esas dos frases.
    A veces los cambios.. hacen que las cosas sean diferentes.
    Un beso muy grande Zambu 🙂

  5. LAMBERTUS CEGATUS Says:

    ESTAS DECISIONES PERSONAÑES, CADA UNO SABE EN SU INTERIIOR PORQUE LAS TOMA, SIEMPRE HE CREIDO QUE SON PARA MEJORAR , LA CERCANIA CON OTRAS PERSONAS AGUNES PUEDE HACER MEJORAR NUESTRO ESPIRITU, IN ABRAZO NURIA

  6. bypils Says:

    Es bella, esta madurez tuya… Los cambios, en primavera. Suena bien.
    Un abrazo, Zambu

  7. guelgar Says:

    La soledad obliga a sentirte acompañado por uno mismo,y cuando uno no se quiere se puede autodestruir ,porque no tiene nadie con quien poner las cosas en su lugar,y es hora de ser sincero y positivo para valorar todo lo bueno,y corregirlo que no nos gusta .
    Pero la realidad es difícil ,pero es mejor llevarse bien con uno mismo porque así es más fácil superar cualquier obstáculo.
    Te deseo que en tu cambio la buena suerte te acompañe.

  8. sunsi Says:

    Momentos de cambio, Zambu. Me alegro muchísimo. La soledad tiene un límite y es de sabios atinar cuándo puede perjudicar. cambio con buen tiempo… Besos, guapa

  9. Concha Huerta Says:

    Espero que estos cambios te aporten las alegrías que bien mereces. Un saludo

  10. Crepuscular Says:

    En cambio yo voy con los cascos a todos los sitos…

    Ya nos contarás el traslado, aunque me da pena que te vayas a la ciudad y dejos esos campos.

  11. alfonso Says:

    Recuerdo que en mi adoslescencia queria ser maduro.Y ahora en el umbral del adiós vuevo a ser niño.
    El silencio nos acerca a nostros mismos.La soledad nos respeta.
    No deberíamos estar permanentemente huyendo.
    Somos brizmas desposeidas de alma, sombras errantes.
    Tú bien es nuestro deseo…
    UN ABRAZO…

  12. mara Says:

    Me gusta la música, la pintura… y el texto!! Me gusta todo, Zambu!

  13. Dessjuest Says:

    A mí me gustó, aparte de las que dice Inspi, una frase: “No quiero verme reducida a una mera identidad ficticia”.

    Realmente, si te soy sincero, no entiendo alguna de las cosas que escribes, eres demasiado culta para un tipo tan ceporro y basto como yo, pero esa frase, según la interpreto yo, es algo positivo, es dejar de estar encerrada en tu mundo, en la red, hasta en tu oficio, para vivir la vida y mezclarte con la gente que no aspiramos al nobel.

    Si es así me alegro y te deseo lo mejor.

    Besos guapa.

  14. juana Says:

    Haz lo que tu corazón te dicta, Zambullida. Nuestro verdadero hogar está dentro de nosotros mismos así que, allá donde decidas ir, siempre lo llevarás consigo.
    Te envío un abrazo desde mi particular rincón apartado del mundo y del tiempo.

  15. Explorador Says:

    Noli foras ire. In te manet veritas 😉 o algo así, era. La verdadera prueba es convivir en paz con uno mismo. Y hace falta soledad para aprender de ella, entre otras cosas como llevarla mejor cuando es amarga.

    Un beso 🙂

  16. Dolega Says:

    El silencio es bueno, pero demasiado te instala en una nube aislada y poco natural.
    Palpa la soledad uqe todos compartimos y encontrarás muchos compañeros de camino.
    Besazo hermosa

  17. Maria Says:

    Yo pienso que el silencio es necesario para encontrar respuesta a algunas preguntas, para mecer nuestro interior, para encontrar la calma, para envolvernos en la paz. El silencio es necesario, pero en algunos momentos, porque otras veces, se necesita el bullicio de la gente, escuchar que hay más gente alrededor, que en el mundo una no se encuentra sola, escuchar el sonido del viento, del canto de los pájaros, de las risas de esos niños que corretean por el parque, etc.

    Me encanta tu manera de transmitir… mucho.

    Un beso.

    • zambullida Says:

      Ambas cosas son necesarias, María. Me encanta la gente y el ver las calles animadas, pero también preciso de silencio para reflexionar, para escribir, para vivir. Encantada de tenerte aquí, María.

  18. annefatosme Says:

    Cambiar es bueno a veces. Hay que estar muy segura. En cuanto a tu relación con el silencio, la entiendo perfectamente. El silencio ordena la mente.
    Un abrazo

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