Bienaventurados

No hace mucho clamaba yo por justicia y ésta, aunque de una forma tímida, va asomando. Cuando uno busca su bienestar a costa de pisotear al otro acaba encontrando el mal y esos idílicos planes que había ideado se convierten en una suerte de pesadilla. Ni siquiera entienden el porqué de tanto malestar, de tanto contratiempo. Desconocen esa ley universal que evita el triunfo de los proyectos emponzoñados de maldad. A veces parecen salirse con la suya, pero sólo es durante un rato; tarde o temprano, el castigo recae sobre quienes doblegan al prójimo y persiguen con ahínco la injusticia con tal de alcanzar sus fines. He descubierto en estos días más pausados, en los que ya la mente discurre con sosiego, más desmanes y algunos me han encogido el corazón; nunca creí que los míos pudieran llegar tan lejos en su afán por procurarse una existencia más placentera. Las contracturas que me afligen apenas me permiten hacer nada,  todo es mareo y nausea. El dolor, cuando es muy grande, todo lo envuelve y en sus momentos álgidos te impide hasta discernir…, y ya no puedo permitirme el lujo de un masaje. Estos días frescos son muy agradables y hoy escribo con jersey frente a la ventana abierta. Anoche, pese al frío, encendí el ventilador y lo castigué de cara a la pared para que sus aires no me rozaran y para conciliar el sueño. Con ese runrún de fondo se enmascaran los portazos del vecino, la bajada de persianas a las dos de la madrugada y esos muebles que parecen danzar por el piso de arriba pasada la medianoche. Poco a poco, voy haciéndome a la nueva morada. Incluso he encontrado muy cerquita una buena frutería que permanecerá abierta durante el mes de agosto. Para ir al supermercado preciso de coche, pues el peso, aunque se trate de dos miserables cajas de leche, me descoyunta. Seguimos confiando en un futuro mejor, en sabores distintos y, aunque el presente tenga, como siempre, primacía, en perderse en ese porvenir que uno quiere intuir bello y venturoso.

Envidiable es la suerte de los humillados; ellos tienen algo que contar de sí mismos. Todo lo tienen ante sí. Boris Pasternak.

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22 comentarios to “Bienaventurados”

  1. susana Says:

    Lo de los muebles de arriba también me pasa a mí. Debe ser una epidemia. En cuanto a ti, ya sé que siempre te digo igual, pero sintiéndote mal sólo le haces una favor a los que te desean eso mismo. Un beso.

  2. Concha Huerta Says:

    Que dificil resulta hacerse a los nuevos hogares, a los nuevos vecinos a los nuevos ruidos. Mucho ánimo y cuidate esas contracturas. un saludo

  3. Bypils Says:

    Sigo tu nuevo camino…
    Un abrazo , cuídate y que los nuevos tiempos sean mejores.
    Más abrazos.

    • zambullida Says:

      Ya lo están siendo, veremos qué ocurre en septiembre… De momento, vivo el aquí y el ahora que es, por cierto, muy caluroso. Seguimos viendo los mismos nombres en aquel libro raro del que te hablé. 🙂 Besos, veraneanta.

  4. joaquinsarabia Says:

    Los conductos de nuestra mente son inescrutables, pero como se van formando desde que nacemos, los que nos han acompañado desde el principio, pueden ser enemigos temibles.
    Un Fuerte Abrazo 😉 .

  5. mercedesmolinero Says:

    Me quedo con la nota optimista: has encontrado una buena frutería y, sinceramente, eso para mi es esencial.
    Cuídate cariño.
    Un abrazo

    • zambullida Says:

      Para mí también es esencial, Mercedes. Tienen buen género a buenos precios y el servicio es impecable. Esta mañana traté de entrar y había una cola temible; lo dejo para la tarde. Eso de estar de pie me mata las lumbares. Cuídate tú también y vete por la sombra. 😉

  6. LAMBERTUS CEGATUS Says:

    VEO COMO POCO A POCO TE VAS HABITUANDO A TU NUEVO HOGAR Y A .LOS RUIDOS, TE LO COMENTE QUE LLEGA UN MOMENTO QUE YA NI LOS NOTAS, POR LO DEMAS TE DESEO INA PRONTA RECUPERACION EN TODOS LOS SNETIDOS, RECIBE UN FUERTE ABRAZO

    • zambullida Says:

      Estoy mucho mejor de las contracturas. Si nada raro ocurre, mañana me voy a la piscina a hacerme unos largos. Tengo que fortalecer como sea la musculatura.

  7. flori Says:

    Esperando que tu salud mejore, me alegra saber que dentro de todo están ocurriendo cambios y eso es bueno.
    Un abrazo.

  8. juana Says:

    El tiempo siempre pone las cosas en su lugar.

    Pese al calor, los ruidos, las molestias… mantienes las ganas de escribir y eso es admirable.
    Un abrazo, Zambullida.

  9. Explorador Says:

    Sabrás adaptarte bien y encontrar lo maravilloso en lo impensable, estoy seguro. Ánimo y un abrazo 🙂 El mal es también el miedo a enfrentarse al mal 😉

    • zambullida Says:

      Si no fuera por el calor éste que nos ha caído encima, todo sería maravilloso. Soy poco exigente; con poco, soy feliz, muy feliz. Gracias, Explorador.

  10. Laura Says:

    Estás escribiendo tu propio libro, el que se vive en directo… la marea por fin empieza a calmarse, espero que siga así
    Saludos!

  11. Luisa Angela Says:

    La vida siempre hace justicia.Aunque nosotros no seamos capaces de percibirla.El principio de opuestos.

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