Preguntas sin respuesta

He llegado a casa a una hora prudente, a eso de las 9 y cuarto de la noche, y en cuanto he descargado el coche de bolsas, he cogido la escoba y el cogedor y me he abalanzado sobre las hojas secas. A esas horas, aquí por lo menos, suele ser de noche, pero sentía esa necesidad aun sabiendo que lo más razonable sería postponerlo para el día siguiente. Mientras barría expulsaba el mal humor, el que se me ha ido acomodando a lo largo de la tarde. La culpa ha sido de las dichosas contracturas. He amanecido con un ligero dolorcillo, pero conforme las horas han ido pasando el dolor se ha ido acrecentado hasta hacerse insufrible. Había pensado en ir a nadar, pero en estas condiciones, en lo que llaman fase aguda, conviene guardar reposo. Aun así, había cosas que hacer. Me he acercado al pueblo a recoger la carne que tenía encargada, he comprado el periódico (calculo que de aquí al martes terminaré de leerlo) y he decidido suprimir mi viaje a la ciudad. Sin embargo, tenía que pasarme por el cosetodo a por una falda— lleva casi un lustro cogiendo polvo en el armario, excepto por un par de escapadas, y hasta ahora no me había decidido a arreglarla— que tenía pensado, si la salud me lo permite, «reestrenar» este fin de semana. He hecho un par de llamadas, por si algún alma caritativa pudiese hacerse cargo del recado, y evitarle así a mis lumbares y cervicales treinta kilómetros. No ha habido suerte. He llegado justo antes de que cerraran. De paso, he comprado papel de aluminio. Vuelta a la autovía y a casa.

Cuando todo se me tuerce y reaparecen las contracturas, que me impiden hacerme cargo de algunas tareas que, de no vivir sola, podría delegar, me bombardeo a preguntas sin respuesta. Así, según barría las doradas y crujientes hojas, me preguntaba: ¿por qué sólo tengo 10€ para pasar el fin de semana?, ¿por qué nunca me voy de puente?, ¿por qué nunca me voy de vacaciones?, ¿por qué no tengo novio?, ¿por qué la depilación por láser en vez de facilitarme la vida ha añadido una nueva preocupación a mi existencia? ¿por qué nadie me invita a cenar y me lleva a bailar?, ¿por qué no puedo comprarme cuanto necesito? ¿por qué soy siempre yo la que tiene que llamar para quedar? Estos interrogantes surgen sólo cuando uno barre de noche. De día, las cuestiones toman otro cariz.

P.D.: Debo añadir nuevas categorías a mi blog: humor y mal café.  Entretanto, me veo obligada a incluir este «post» en emociones.

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20 comentarios to “Preguntas sin respuesta”

  1. winnie0 Says:

    Añades una canción de Barbra me me hace encoger el corazón (más aún) de emoción. Tus por qués…son desde dentro del alma. Te mando un beso enorme

  2. María del Carmen Rodríguez de Arce Rubira Says:

    Querida amiga,
    Eres un excelente narradora, que todo lo que dices es tan anenamente expresado que te veía realizando todas esas tareas, cansada, adolorida, sacando las hijas otoñales y con todas esas preguntas sin respuesta que muchas veces nos hacenos y no encontramos las respuestas.
    Linda narración, hermoso cielo estrellado y una bella melodia, todo perfecto.
    Como siempre un gusto leerte.

  3. María del Carmen Rodríguez de Arce Rubira Says:

    FE DE ERRATAS.

    un , debió decir, una
    anenamente, debió decir, amenamente.

    Disculpa amiga querida.

  4. LAMBERTUS CEGATUS Says:

    BUENOOOOOOOOOOOOOOOOO! HAZ EL FAVOR DE CUIDARTE Y NO SALIR DE NOCJE A RECOGER HOJAS QUE NO SE VEN. ENCUANTO A TUS PREGUNTAS NO SE QUE DECIRTE O NO LO ENTIENDO, PUES SI HABLANDO ESREES IGUAL QUE ESCRIBIENDO PIENSO QUE DEBERIAS TENER UN MONTON DE PRETENFIENTES A LA PUERTA DE TU CASA. ES UN DECIR, YA SABES QUE SOU UN BRUTO, UN ABRAZO ZAMBULLIDA

  5. sunsi Says:

    Querida Zambullida. Barrer hojas secas y doradas por la noche deja al descubierto lo que no se veía. Y salen los porqué. Como dice mi amiga lolo… espera y confía… El paso del tiempo irá resolviendo las incógnitas. Y yo ahora pido que ese tiempo sea corto, que no se dilate en exceso y que esta excelente escritora encuentre pronto las respuestas. Cuídate mucho… y, ¡por favor! , barre de día. La noche es traicionera y hace preguntas que, muchas veces, no dejan dormir.

    Un beso mañanero… Descansa…

  6. Emily Says:

    Que gusto me da leer que vuelves a barrer las hojas de la entrada. Ojalá hoy estés mejor de tus contracturas, ah!! y la semana que viene si quieres hablamos de los ¿por qué……..? Eso si, te llamo yo para quedar, si te viene bien el jueves, ya sabes, te llamo. Un beso.

  7. zambullida Says:

    @ Winnie: La canción es maravillosa, ¿verdad? Me alegra que te guste. Disfruta del fin de semana.

    @ Mª del Carmen: ¡Gracias, amiga! Conforme lo iba escribiendo, me pareció que iba a publicar una sarta de tonterías que a nadie, aparte de mí, iban a interesar.

    Tranquila por el lapsus, todos los tenemos y los míos, te aseguro, son mucho peores que los tuyos.

    @ LAMBERTO: ALGÚN PRETENDIENTE HA HABIDO, PERO NI ME INTERESABA NI ME CONVENÍA. ESO SÍ: AQUÍ, Y PUEDEN ATESTIGUARLO LOS VECINOS, NO HAY LEGIONES DE HOMBRES ESPERANDO. A ESTAS ALTURAS, ADEMÁS, TODOS ESTÁN YA MUY REVENIDOS Y A MÍ LAS COSAS RANCIAS (NO LO PUEDO EVITAR) NO ME GUSTAN.

  8. jose luis Says:

    ¿Has visto blood money?

  9. zambullida Says:

    @ sunsi: Mi lema es esperar y confiar, pero de tanto esperar, en mi caso lustros, uno a ratos se quema.

    @ Emily: Estas hojas nada tienen que ver con las que barría antaño. Las de ahora son invencibles, vuelven a la carga una y otra vez. Sin embargo, el barrerlas, aunque fuese de noche, impidió que mis dolores y mis preguntas sin respuesta me acabaran estropeando el día.

    De mis contracturas, hoy estoy un poco peor. Confío en mejorar mañana.

    Llámame cuando quieras. El jueves me parece perfecto.

    @ jose luis: No, todavía no. Tenía pensado ir a verla este fin de semana, pero las contracturas me lo han impedido. La semana que viene, supongo.

  10. A.B. Says:

    Hola zambullida, me encantó tu texto, tienes esa cualidad que los escritores grandes llaman “deslizarse por las palabras”, que es equivalente a una lectura amena, fluida y atrapante.

    Cuando yo barro las hojas de la entrada suelo encontrar bichos escondidos debajo de ellas, que de otra forma no habrían salido, así que al final es algo positivo, aunque esos bichos tengan cara de trampa emocional. Te mando un afectuoso abrazo

  11. jose luis Says:

    Espero que te alivies pronto de tan horrible lacra (las contracturas) Begoña (mi esposa) sufre de ellas desde hace años y cuando se le endurece la espalda sufre mucho aunque com mujer que es , no lo manifiesta casi nunca. Sois fuertes

  12. zambullida Says:

    @ A.B.: ¡Qué bonito lo de deslizarse por las palabras, qué bonito! Resulta más fácil deslizarse por las palabras que por la vida.

    Yo, que yo sepa, no llegué a toparme con ningún bicho, aunque, claro, como era de noche, tampoco se veía bien. Pienso, de todos modos, seguir barriéndolas. Es un acto simple, pero a mí me proporciona sosiego.

    Un abrazo desde España.

    @ jose luis: Es cierto: somos más fuertes que vosotros. Los hombres suelen ser, además, malos enfermos. De todos modos, las contracturas, al menos en un principio, me sacan de quicio porque, al vivir sola, me obligan a enclaustrarme cuando no deseo sino salir y disfrutar de la vida, y entonces la soledad se me hace más cuesta arriba. Luego, no queda otra, paso a la fase de aceptación y dejo de renegarme, entonces hasta le encuentro el lado positivo. Gracias por tus buenos deseos.

  13. tomae Says:

    SR.Cupido, (Con tu permiso Zambu):

    Haga usted el favor, de no hacerse el dormido, y empezar a afilar sus flechas y apuntar bien con ese arco que Dios le ha dado, apunte bien, y no se haga el distraído…recuerde que usted está al servicio de los humanos, y si me permite le encomiendo la noble misión de encontrar caballero que baile con esa noble princesa…apunte :
    -noble corazón y buenas intenciones
    -buena cartera
    -jardinero de árboles con hojas perennes
    -buen bailarín y con sentido del ritmo
    -viajante , bandido divertido y amable
    -buen cocinero
    …y detallista a saber (alguna joya, un buen libro, mesa reservada en un buen restaurante, y un buen aspirador)

    Venga Cupi! Querubín! que tu puedes! si te faltan flechas avisa, que tengo un bloggero indio amigo mío, que si es necesario se pinta la cara con todos los colores, baila esa danza secreta, y te consigue esa flecha, aunque sea esa de buenas intenciones y noble corazón…

    Zambu avisa!, cuando sea la fiesta, apúntame en la lista esa de los bailes…si Cúpido sigue de siesta avísame también … igual con una patadita de esas le resolvemos el misterio de su sexo…

    • zambullida Says:

      Me has hecho reír y llorar a un tiempo.

      Lo del aspirador, en mi caso, es fundamental; doy mucha importancia a los electrodomésticos. Las joyas me dan más igual; eso sí: los relojes me apasionan.

      Me has trazado un croquis del hombre “perfecto”. Sólo le encuentro un pero: ¿no tiene este noble caballero inquietudes intelectuales o sensibilidad para las artes?

      Cupido, más que de siesta, debe de estar bajo el efecto de opiáceos.

  14. zambullida Says:

    @ tomae: pues mira a ver si haces algo y me lo llevas a un centro de desintoxicación.

  15. isabella Says:

    Zambu, tus preguntas son tan francas, así me cuestiono también cuando hago las tareas más sencillas, creo que es el momento preciso para replantearse la vida. No siempre tengo oportunidad o deseo de leer los comentarios que te dejan, que alegre sentirte acompañada de tantos lectores, así las contracturas son menos dolorosas.

    • zambullida Says:

      Sí, las contracturas y todo es más llevadero gracias a estos lectores míos. Soy, en este sentido, muy afortunada; siempre digo que he convocado a lo mejor de la blogosfera. Yo cuando me “replanteo la vida” e indago sobre mis emociones no es precisamente cuando me dedico a las tareas de la casa. Entonces me concentro en ellas y procuro no estar a otra cosa. El otro día, el barrer las hojas secas, me sirvió para desdramatizar mi situación, porque esas preguntas, aunque afloraran en ese momento, estaban ya ahí agazapadas y esperando la menor oportunidad para salir. Después de la “barrida” nocturna, el ánimo se templó bastante y acabé el día contenta. Gracias por pasarte, amiga.

  16. Mufi Says:

    I am speechless! Me ha parecido excelente este texto!

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