Daños

Ayer noche, cuando llegaba a casa contenta y reconfortada, encendí el ordenador y toda yo me vine abajo. Leí algo que me hizo daño. Sé que, en realidad,  no pretendían herirme, sólo defenderse de lo que consideraban un ataque, aunque no lo fuera, y, sin ser consciente, proyectaba sobre mí sus propias carencias. Hice una tanda de ejercicios y estiramientos para evitar que la trepidación se apropiara de mí. Funcionó: me fui a la cama y conseguí dormir. Pero esta mañana, tan pronto he amanecido, esas palabras, que no se referían a mí sino a quien las profirió, me vinieron a la mente y ya, me temo, me han desguazado el día. He tratado de recurrir a mis habituales “artimañanas”, pero todas me han fallado. Al final, ya toda contraída, me he tenido que tomar medio relajante muscular para evitar males mayores. Tengo previsto presentarme a varios concursos de relatos; sólo tengo que revisar algunos textos. El tiempo se me echa encima y hoy era un día clave para sacar adelante el trabajo. No me va a ser posible, no. Al menos hoy no podrá ser.

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7 comentarios to “Daños”

  1. GvA Says:

    Te deseo lo mejor en esos concursos…

    Con vistas a esos últimos retoques, y para no agobiarte demasiado en el proceso, te comento que en mis experiencias análogas (la arquitectura también tiene algo de creativo… aunque desgraciadamente mucho más en la universidad que en el mundo laboral) me ha sido muy reconfortante y, consecuentemente, muy útil para relajarme, recordar que lo que tenía delante en esos últimos momentos era el fruto de un trabajo de semanas o meses, y que había puesto lo mejor de mí… Por ello tendría que estar (modestamente) satisfecho, no agobiarme buscando una perfección (que quizá no existe) y, por último, sentirme orgulloso por esa tarea que estaba a punto de terminar (independientemente de los resultados que finalmente se obtuvieran…).

    Saludos.

  2. Holle Frank Says:

    Palabras hacen dano, verdad!
    Las que nosotros hemos dicho y las que otros nos han dicho y cuanto peor cuando la busqueda por reconciliacion este rechasada .

  3. sunsi Says:

    Qué difícil es, a veces, borrar. No hay marcha atrás. Se ha instalado el dolor en el corazón y nada ni nadie puede succionarlo para arrojarlo lejos.

    Hoy no… pero quizá mañana. Y, tal vez mañana el tiempo se duplique porque te ha cundido el doble. Te lo deseo de corazón.

    Un beso, querida Zambullida.

  4. Hesiquia Says:

    Querida amiga…contento por regresar a tu casa. Así es, cada día con lo suyo. Sin embargo, en esa parte de tu post donde dices: ” sin ser consciente, proyectaba sobre mí sus propias carencias. ” creo que está la clave para liberarte de todo sufrimiento ocasionado por este tema. Es una algo que le pasa al otro y no se que te hayan dicho, pero es cuestión del otro, lo que tu eres no depende de opinión ajena. Incluso ni de la nuestra propia no? Tan variable y demás. Tu eres un ser humano (eso es mucho decir) eres además escritoria y sabes ser buena amiga por lo que me voy enterando… y como todos nosotros eres también carencia, afán de eternidad…ahi vamos.
    Un abrazo fuerte en el amor a Cristo.

  5. zambullida Says:

    @ Gva: Gracias por tus buenos deseos. La arquitectura es, a mi entender, una disciplina artística ¡Bonito oficio el tuyo!

    @ Holle: Sí, las palabras son muy poderosas, pero también podemos otorgarlas o no poder. A ver si lo voy poco a poco consiguiendo.

    @ sunsi: Ojalá mañana el tiempo me cunda el doble o el triple. Gracias.

    @ Hesiquia: Gracias por tus palabras de aliento. Tal vez al final del día acabe amaneciendo ¡Todo es posible!

    @ana: Mañana, aunque caigan chuzos de punta, para mí será un día soleado. Además, ya estoy empezando a desarrugarme. Ahora, antes de dormirme, más estiramientos.

    @ Lambertus: No me digas esas cosas que me voy a sonrojar.Gracias.

  6. ana Says:

    Cuando nos arrugan como a una hoja, luego, aunque se intente alisarla, por mucho esmero que se ponga… siempre quedan arrugas. Hacer daño es parecido. Pero nosotros superamos a esa hoja con nuestra capacidad de perdón. Deja que se diluyan esas arrugas de tu dolor.

    Sé fuerte. Olvida los contratiempos. Y ojalá mañana puedas expandir tu tiempo, eliminar las arrugas… salir a la luz del sol (si es que no se nos pone a llover de nuevo).

    ;))

  7. lqpons Says:

    ERES VALIENTE Y A LA VEZ MUY HUMANA, BUENA AMIGA

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