Tarde de lluvia

Vivimos en la ignorancia de nosotros mismos. Por eso es muy útil quedarse quieto, para poder vislumbrar el caótico mundo interno y darnos cuenta del estado en que nos hallamos. A muchos les causa tal horror el primer vistazo, que corren presurosos a embarcarse en alguna actividad extenuante para no tener ni tiempo de mirarse.

P. Vasily

Hesiquia 

Tarde de lluvia y tarde de lágrimas. Al final, tanta tensión acumulada ha estallado en un ataque de ansiedad de tal magnitud que me ha disuadido de coger el coche y acercarme a la ciudad. Afortunadamente, mi agenda no me lo impedía: no tenía más que cancelar mi cita con el supermercado y mi única necesidad, unos guantes de fregar ( los míos están ya agujereados), podía postponerse hasta mañana. Me he sentado en una silla, he cerrado los ojos y me he mantenido en esta postura durante casi una hora. Estaba llena de todo excepto de paz y poco a poco la mente, siguiendo el ejemplo del cuerpo, ha logrado aquietarse. Quietud, quietud, quietud. Sosiego, sosiego, sosiego.

Por cierto, durante la meditación me has venido a la cabeza,  jaimemarlow, y he deseado para ti la misma quietud ¿Te ha llegado?

Anuncios

6 comentarios to “Tarde de lluvia”

  1. jaimemarlow Says:

    Esta tarde he entrado en una iglesia, y he hecho más o menos lo que has hecho tú. Y seguro que tu deseo me ha ayudado un poquito más.
    Saludos.

  2. Hesiquia Says:

    Ese es un buen camino amiga.
    Un poco de esa quietud por día, ayuda a conocerse a si mismo y las razones de muchas urgencias. Pero te conviene tener intercambio constante para no enredarse en lo que se va descubriendo.
    Todo va a salir bien, todo se va acomodando cuando uno empieza a conocerse profundamente.
    Persiste tranquila, confía en el proceso que has emprendido.
    Un saludo fraterno desde hesiquía blog.

  3. zambullida Says:

    Gracias

  4. ana Says:

    A mi hoy, me ha sucedido al contrario… nerviosa, he salido a dar un paseo bajo la lluvia. Se estaba bien a pesar del frío. Me encantó la lluvia fría sobre mi cabeza saturada. Y el olor de la humedad atenuó el desencuentro de mi alma.

    Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: