Servicio

… Huí a la presencia de Dios y eludí servir a la vida; he sido un inútil, porque sólo nutría mi vida, sin servir a los demás. Y ahora deseo volver a servir.

Estas líneas las he sacado de “Los ojos del hermano eterno” de Stefan Zweig. Me lo leí de una tacada la mañana del día de Nochebuena, cuando ya había decidido celebrarla en soledad. Alguien, que supo que las razones que yo esgrimía para justificar esa noche en solitario no eran más que una excusa para camuflar mis miedos, me lo recomendó el día antes.  Concluida su lectura, empecé a darle vueltas y vueltas hasta que caí en la cuenta de que no era sino el miedo el que me impedía estar con mi familia. Ya lo conté  en este blog, pero quería recordarlo por si a alguien  le sirviese, como a mí, la lectura de este librito. No sé si la Madre Teresa lo leyó, pero seguro que le hubiese gustado.

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2 comentarios to “Servicio”

  1. jaimemarlow Says:

    Oído cocina.

  2. zambullida Says:

    ¡Eres genial!

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