He regresado a la realidad de la que me había ausentado para habitar en una estancia tenebrosa, como todo lo irreal, y desprovista de cualquier viso de esperanza. Si uno acepta lo que tiene, lo que es, no precisa de más y aquí estoy en mi pequeño paraíso derramando lágrimas de gratitud. Corre una brisa fresca que obliga a llevar chaquetita a la sombra y los días, así, son más hermosos, aunque apenas uno pueda zambullirse en la gélida piscina.
No obstante, ayer antes del crepúsculo, me di un baño señorial, mientras el sol doraba las copas de los árboles y encendía fachadas en sus últimos suspiros. Cielo claro e impoluto, agua fría; no podía dejar de contonear brazos y piernas, de sentir cómo los músculos se relajaban y tensaban a un tiempo. Salí tiritando y regresé a casa envuelta en un viejo albornoz y con ganas de templar el cuerpo en la ducha. Han vuelto la lectura, la pasión por las pequeñas cosas y ese sentir que todo, aunque a ratos se me antoje siniestro, es perfecto. He meditado conforme una brisa me rozaba como una tibia caricia; el corazón se ha encendido y la llama se ha extendido hasta coparlo todo. Armonía, descanso, sosiego y agradecimiento por las dádivas recibidas, por ese libro que va abriéndose paso lenta y firmemente. El martes un profesor jubilado me hablaba de la posibilidad de convertir «Carta a Hedda y algunos cuentos» en lectura obligada para los alumnos de Bachillerato de un colegio de Valladolid. He sabido también de una bibliotecaria que va a sugerir a la autoridad pertinente la idoneidad de que los diferentes pueblos de la provincia cuenten con un ejemplar de mi primera publicación. Un periódico nacional, La Razón, ha cobijado en su sección cultural una reseña sobre la misma. Ni la he leído ni he podido aún dar con ella; sólo sé que quien la escribió lo hizo impulsado por el entusiasmo que le suscitaron las páginas de este extraño libro mío. He lavado el albornoz y lo he puesto al sol durante largas horas, para blanquearlo. Hace falta uno nuevo como tantas otras cosas… Todo llegará. Todo. Las hormigas, ajenas a mi existir, recorren sin descanso las baldosas del cuarto de baño.
6 julio 2012 en 0:26 |
Claro que sí…y bendita tú, por luchar para que llegue a ser tan grata. Sigue haciéndolo. Un abrazo
10 julio 2012 en 13:01 |
… Pese a que a veces cueste tanto… Gracias, Explorador.
6 julio 2012 en 0:51 |
Estás feliz y todos los que te seguimos también lo estamos.
La pequeña Hedda se abrirá paso, poco a poco, pero ira haciéndose un lugar en el mundo.
¡Felicidades!
10 julio 2012 en 13:02 |
Eso espero, Mercedes, eso espero. Gracias.
6 julio 2012 en 1:50 |
DIOS NOS OIGA Y SE HATA REALIDAD LO DE LOS COLEGIOS Y BIBLIOTECAS, LO DE LA RAZO LO ESTOY INVESTUGANDO POR QUE TA TE DIRE ALGO, TE DESEO MUCHA SUERTE, TU ESFUERZO DEBE VERSE RECOMPENSADO, UN ABRAZO
10 julio 2012 en 13:03 |
TE DIGO LO MISMO QUE A MERCEDES, LAMBERTO. ESO ESPERO.
6 julio 2012 en 4:22 |
Bienvenida entonces… al lado oscuro
Feliz fin de semana!
10 julio 2012 en 13:04 |
En estos días el lado oscuro viene y va. Es tremendo.
6 julio 2012 en 5:56 |
Uhm, el baño en la piscina, nadar, hasta ser consciente de cada musculito que nos envuelve… es una sensación maravillosa. Me ha reconfortado leerte tan “vuelta a la vida”, con esa caricia de la brisa. Me alegro muchísimo de todos tus logros. Enhorabuena. Besos.
10 julio 2012 en 13:04 |
Un día me parece haber logrado algo y otros nada. Gracias, Inspi.
6 julio 2012 en 12:11 |
Muchas felicidades. Lo importante es alcanzar tus objetivos, no el tiempo que tardes en ello. Un beso.
10 julio 2012 en 13:05 |
En mi caso, son ya largos años de lucha y de resbalones.
6 julio 2012 en 16:16 |
Con tu primer libro has abierto la puerta para el siguiente, y para poder ir expresando todo lo que llevas dentro y conseguirás comunicar en los siguientes libros, ¡¡todo un mundo nuevo!!.
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Un Fuerte Abrazo, Nuria
10 julio 2012 en 13:06 |
Tal vez sea posible, Joaquín; tal vez.
7 julio 2012 en 0:37 |
Es para mi un privilegio poder comentar tu blog Zambullida. Personalmente siempre he creído que la evolución de cualquier artista culmina con la más absoluta depuración de su estilo, esto es de algún manera para los escritores, ceñir las palabras,o dicho de otro modo, hacer poesía. Tus escritos,son cada vez más poemas. Es un camino en el que podrías brillar, acaso más de lo que imaginas. Un abrazo
10 julio 2012 en 13:07 |
El caso es que yo no soy consciente de estar haciendo poesía y, además, apenas leo poesía, lo cual es un terrible error.
8 julio 2012 en 1:47 |
Precioso y esperanzador.
10 julio 2012 en 13:07 |
Gracias, mara.
8 julio 2012 en 18:40 |
Las cosas hermosas dan sus frutos y eso hace que haya ocasiones donde la felicidad invade todo. Me alegro mucho por ti!! Un abrazo
10 julio 2012 en 13:08 |
Los frutos se irán recogiendo poco a poco, es como funcionan estas cosas. Gracias, treintañera.
8 julio 2012 en 18:51 |
Ese libro se merece eso y más. Ya lo verás!!
10 julio 2012 en 13:08 |
¡Gracias!
10 julio 2012 en 14:22 |
Enhorabuena y muchas felicidades. Tu trabajo ha sido recompensado. Besos
Ana
10 julio 2012 en 15:09 |
Bueno, está empezando a ser recompensado, Ana. Este es sólo el comienzo, pues si se queda sólo en esto, pues no habríamos llegado a ningún sitio. Gracias.