Me he ausentado del mundo para sumergirme en el infierno: he coqueteado con la muerte, con esa astuta sibila que, sabedora de mi debilidad, pisotea esperanzas y proyecta en mi mente, guadaña en mano, planes funestos; una lucha que lleva durando tiempo.
Sin apenas fuerzas — las líneas del abismo no se diluyen de un día para otro— y con el cuerpo agotado por esa fiebre que me ha regalado, una vez más, el frío de esta morada, aquí estoy, frente al viejo portátil, porque el cuerpo, de tanto desatino, anda un poco descompensado y lo hace todo del revés, como si hubiese perdido el rumbo. En estos días de destierro, he atisbado, aun cuando me negara a verlos, destellos de belleza, como las motitas de sol que hoy bailoteaban sobre el espejo retrovisor, pero también fealdad, como las cascarrias que ensucian las medias durante los días de lluvia. Pese a que hayamos sido creados para brillar, nos obcecamos en deslucirnos y en emborronar ese hermoso esbozo que es la vida, de suerte que desdibujamos contornos y nos hundimos en un destino que no nos corresponde. Mientras yo sucumbía a la mentira, pese a que sólo la verdad tenga poesía, un amigo afrontaba, sin yo saberlo, el mal trago de una posible dolencia que le ha asustado un poquito; espero que todo se quede en un respingo. Me ha pedido oraciones, de esa manera suya, tan tersa, lo que ha acrecentado mis anhelos de seguir caminando, aunque el sendero sea áspero, para no dejar de rezar por él ni un solo día, para devolverle, aunque sea un poquito de lo mucho que me ha dado. La vida ha recobrado de pronto su valor, y hasta proyectos olvidados han vuelto a rondarme la cabeza. He decidido, además, prolongar la Navidad; no logré disfrutarla como habría deseado. Tan pronto se vaya la fiebre, saldré a buscar esas ramas que siempre encuentro cubiertas de niebla. La humedad acentúa aún más los aromas a resina y campiña, ésos que no puedo dejar de aspirar, como si de una droga se tratasen; me trasladan a ese romántico paisaje que C. me regaló y que no ceso de contemplar. Con esos frescos tallos, envolveré de nuevo mi Belén y las ramas de acebo, que permanecen intactas, harán el resto. Navidad no es otra cosa que amor y no ansío sino que esa querencia vuelva a enseñorearse de mi golpeada alma. Tal vez esas veredas que ahora se me antojan imposibles acaben convirtiéndose en suaves y verdes sendas.
De vuelta a la vida
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20 enero 2012 a las 7:41 |
Te he extrañado mucho..Cuidate mi querida Zambu y vivamos el año previo a otra siguiente navidad Un beso enorme
22 enero 2012 a las 4:06 |
Yo, de momento, me quedo con la Navidad.
20 enero 2012 a las 7:48 |
Hola, Zambullida:
Te he echado de menos. Me gusta esa idea de que la Navidad dure más. Debería durar siempre. Espero que tu amigo se anime y no sea nada.
Besos
22 enero 2012 a las 4:07 |
Es cierto: la Navidad debería durar siempre. Estoy convencida de que lo de mi amigo se quedará en un mero susto. Gracias, Fran.
20 enero 2012 a las 8:37 |
“La vida ha recobrado de pronto su valor”
¡Que terrible y a la vez grandioso es todo esto…!
Es terrible cuando la vida ha dejado de tener valor. Cuando estamos tan agotados que ya no queremos vivir. Pequeñas gotitas de felicidad nos la hacen más llevadera pero son eso: pequeñas gotitas… Parece que no fuera suficiente. Hace falta algo más grande, algo fuerte…
Y es terrible que eso fuerte sea a veces la enfermedad de un amigo, o el dolor de alguien a quien queremos. Entonces ya no queremos morir porque queremos estar a su lado y ayudarle con la oración o simplemente acompañándolo.
Entonces nuestro sufrimiento puede ser ofrecido por él y cobra un sentido si pensamos que nuestro dolor -o nuestra presencia dolida en este mundo- alivia el suyo. Vivir es sufrir con sentido, lo demás es sobrevivir.
Necesitamos vivir “por algo” y ese algo tiene que ser grande. Grande no desde el punto de vista convencional sino grande en amor. Las pequeñas cosillas, pequeñas alegrías, gotitas, de cada día nos hacen sobrevivir pero no vivir. Lo que nos devuelve la Vida absoluta, plena de sentido, es algo absoluto; grande.
Es grandioso querer seguir viviendo, y por tanto sufriendo, por amor a un amigo.
¡Que terrible y a la vez grandiosa es la vida!
22 enero 2012 a las 4:10 |
Es cierto que el sufrimiento cobra sentido cuando se acepta y ofrece por las necesidades de otros. Sin embargo, considero que vivir es algo más que sufrir y te lo dice alguien que está pasando por uno de los peores años de su vida. Hay demasiada belleza en la vida y también mucha dicha.
20 enero 2012 a las 8:38 |
Hay veces que tenemos que sufrir para valorar mas lo que tenemos. Es así, y cuando la vida nos pone estas pruebas , salimos mas reforzados. Espero que mejores. Besitos y disfruta tu navidad. Ana
22 enero 2012 a las 4:12 |
Del sufrimiento, si no llega a matar, uno sale reforzado. Sin duda.
20 enero 2012 a las 8:57 |
Dí que si, Zambullida.La Navidad es de cada uno y la tuya, es esta. Sólo espero que esos Reyes Magos que llegarán a tu casa uno de estos días, te traigan esas suaves y verdes sendas.
Un abrazo.
22 enero 2012 a las 4:13 |
¡Eso, eso: suaves y verdes sendas! ¿Dónde hay que firmar?
20 enero 2012 a las 9:10 |
A veces la desgracia nos hace comprender que nuestra tristeza no es tan profunda como pensábamos. No pierdas nunca la esperanza. Un beso.
22 enero 2012 a las 4:14 |
Sin esperanza, uno más que vivir, sobrevive y a veces ni eso.
20 enero 2012 a las 10:15 |
Me alegra saber que estas bien, eres mas fuerte de lo que crees,seguro que este nuevo año que apenas comienza, te va a traer un sinfin de cosas buenas.Un beso princesa
22 enero 2012 a las 4:15 |
Bien,bien no estoy. Me he cogido un virus de campeonato y llevo días en cama porque ni casi andar puedo. Nunca me había ocurrido nada igual; me he visto morir. Gracias, María Rosa.
20 enero 2012 a las 10:23 |
Mis oraciones se unirán a las tuyas por tu amigo. Con las mías ya sabes que cuentas tú, de modo cotidiano.
Mientras anide en tu corazón la preocupación por un amigo, siempre habrá Navidad en el mundo, Zambu.
Un abrazo.
22 enero 2012 a las 4:17 |
Se agradecen las oraciones, se agradecen mucho. Gracias, Teo.
20 enero 2012 a las 11:24 |
GRACIAS A DIOS QUE VEO UN POST ESCRITO POR TI, PENSABA QUYE TEHABIA OCURRIDO ALGO GRAVISIMO, Y ASI HA SIDO, PERO SI TE ENCUENTRAS MEJOR, LOADO SEA EL SEÑOR QUE APRIETA PERO NO AHOGA, BIENVENIDA Y RECIBE UN FUERTE ABRAZO
22 enero 2012 a las 4:19 |
BUENO, DESPUÉS DE LO GRAVÍSIMO, Y CASI SIN TIEMPO PARA RECUPERARME, ME HA VENIDO UN VIRUS QUE ME HA OBLIGADO A PERMANECER EN CAMA. HE EMPEZADO A MEJORAR UN POCO ESTA TARDE. UN ABRAZO.
20 enero 2012 a las 12:18 |
Gracias por estar de vuelta. Se te echaba de menos.
Y mucha suerte para tu amigo.
Besos
Luisa
22 enero 2012 a las 4:19 |
Gracias a ti por pasarte, Luisa. Un beso.
20 enero 2012 a las 12:28 |
Cuando un querido Blog reaparece, es como si volviera a salir el sol y las negras nubes desaparecen y el nuevo escrito aunque hable de tristezas nos está gritando que la vida sigue.
.
Gracias por reaparecer.
Un Fuerte Abrazo
22 enero 2012 a las 4:20 |
Cuando he podido, Joaquín, cuando he podido. Gracias a ti.
20 enero 2012 a las 21:22 |
Se te echaba de menos…
pero que bien que te vi en los encuentros marcianos
Feliz fin de semana!
22 enero 2012 a las 4:21 |
Pues te diré que ayer, a causa de la fiebre, estuve viendo durante un rato chispitas azules sobre el fregadero. Tal vez haya sido abducida y no lo recuerde. Buen finde, neoyorquina.
20 enero 2012 a las 22:09 |
Pues adelante con esas navidades prolongadas, adelante con las ramas cubiertas de niebla y del aroma del viento libre… adelante con soñar, adelante con vivir….
Un beso
22 enero 2012 a las 4:22 |
Sobre todo, adelante con vivir.
Gracias, Juan.
20 enero 2012 a las 22:16 |
Es difícil ponerse en la piel de el otro,pero lo que siempre tienes que buscar es ser positiva o neutra ,es decir no entrar en la espiral negativa que lo único que hace es que todo nuestro sentir positivo se evapore y solo el poso negativo nos quede en el corazón,es destructivo y sin futuro y con la rabia y el coraje, es muy difícil sentirse bien ,porque los sentidos se bloquean y nada importa nada más que la rabia y la autodestrucción ,pero la vida nos rodea y tenemos que aprender de ella hay que adaptarse y evolucionar si queremos seguir vivos y adelante,por eso hay que estar en paz con uno mismo,es decirse quererse como ser humano y persona y si te quieres nunca te harás daño por el amor que te tienes ,espero que tu salud este año del Dragón chino que el año del emperador ,es un año de los más positivos según el horóscopo chino.
22 enero 2012 a las 4:23 |
La espiral negativa es terrorífica, pero a veces uno cae en ella. Trataré de rehuirla de ahora en adelante. Gracias mil.
20 enero 2012 a las 22:39 |
Me alegra mucho verte de nuevo por aquí. Te deseo una pronta recuperación, Zambullida. Ojalá que todas tus dificultades se acaben pronto . Rezo por ello. Un abrazo.
22 enero 2012 a las 4:24 |
No sabes cuánto agradezco tus oraciones, Juana, y, claro, también tus buenos deseos. Un abrazo, amiga.
20 enero 2012 a las 23:08 |
Por fin, unas palabras tuyas llenas de ilusión, de ganas de vivir, soñar, amar.
Vuelves a la vida y nosotros volvemos a sentir tu pulso a través de tus palabras.
Un fuerte abrazo y recóbrate del todo querida Zambullida.
22 enero 2012 a las 4:25 |
Tú lo has dicho: he vuelto a la vida.
Gracias, Mercedes.
21 enero 2012 a las 4:32 |
Siempre estás¡ Aunque no lo creas…
22 enero 2012 a las 4:26 |
Gracias, C., muchas gracias. Me alegrado el verte aquí.
Cuídate y disfruta del fin de semana.
21 enero 2012 a las 10:44 |
Los destellos de sol que observamos a través del retrovisor son simplemente el principio de que quizás mañana, de regreso, tengamos el sol de frente.
La Navidad no es un tiempo, no es una etapa, es una sensación que, como la oración, se vive y se siente.
Gracias por estos párrafos que nos regalas y que no sea nada grave lo de tu amigo.
Un abrazo
22 enero 2012 a las 4:28 |
Gracias a ti, José Ramón. Encantada de tenerte aquí. Por cierto, aprovecho para felicitarte el año ¡Feliz 2012!
También yo espero que lo de mi amigo se quede, tal y como he mencionado en el post, en un respingo.
21 enero 2012 a las 17:22 |
Es asombrosa para mí la forma en que logras (con maestría) inyectar tanta belleza en cosas y situaciones que normalmente se consideran horrendas. Espero sinceramente que en uno de esos descuidos que nunca faltan en la vida, te recuperes definitivamente y te encuentres, como Alicia, en una especie de Wonderland incomprensible y maravilloso, con un cuerpo fuerte y sano que haga honor al espíritu que lo gobierna. Un beso y ¡FELIZ año!
22 enero 2012 a las 4:29 |
También yo lo espero, M. Gracias por pasarte y mis mejores deseos para este año recién comenzado.
21 enero 2012 a las 19:42 |
La Navidad está con nosotros todo el año porque es el nacimiento del niño Dios. Así que tu deseo se cumplirá. Precisamente esta semana publiqué un escrito al que titulé Un nuevo amanecer, me gustaría que lo leyeras porque lleva algo de esperanza. Esa fe que no debes perder porque pronto saldrá el sol, un abrazo!!!
22 enero 2012 a las 4:30 |
Tan pronto pueda, me paso y leo el texto. Gracias por la recomendación, Elizabeth.
21 enero 2012 a las 21:46 |
Zambu, bonita… Me he pegado un susto al empezar a leer el post… Me parece que los rigores del invierno amainan… He estado pendiente del parte meteorológico. Un virus con diversas ramificaciones ha recorrido el País… Has escrito algo que creo es la clave de la felicidad. Siempre hay alguien que te tira hacia arriba; porque nos necesita, porque nos pide que nuestros pensamientos no se despeguen de él… Y volvemos a nacer en cierto modo…
Cuídate mucho, guapa. Que Dios te siga mandando esos destellos de Belleza y de Paz. Un beso gordo.
22 enero 2012 a las 4:33 |
Aquí no amainan, sunsi. En cuanto al virus, yo misma me cogí uno hace unos días y me he visto morir; voy, gracias a Dios, mejorando.
Eso, eso, destellos de todos los colores. Gracias, amiga.
22 enero 2012 a las 5:37 |
Hola zambullida
¡Qué lindo texto! me gustó mucho la forma como está escrito, te puedes “deslizar” por las palabras y ver más allá de las letras… encantador
Un beso
22 enero 2012 a las 15:04 |
Gracias, A.B., muchas gracias.
22 enero 2012 a las 11:48 |
zambu, nunca caerás y siempre te mantendrás a la superficie porque eres de estas personas capaces de aferrarse a los destellos de la vida y estás anclada a la tierra con raices mucho más profundas de las que te imaginas. Te lo digo como lectora amiga.
Un beso, flor. Siempreviva.
22 enero 2012 a las 15:06 |
Claro que caigo, Anne, y últimamente mucho, casi diría que demasiado, pero las circunstancias son las que son y nada puedo frente a ellas. Eso sí. me vuelvo a levantar. Gracias, normanda.
22 enero 2012 a las 18:48 |
Quisiera decirte algo diferente a los comentarios precedente.
Veo que eres sumamente creyente, entonces amiga, mira que sabes ver muy bien, me doy cuenta por tus fotos, mira…y vas a ver la belleza que hay a tu alrededor, y te digo trata de salir cuanto antes de tu encierro. En cuanro estés un poco mejor…levántate y envíame una foto…con esas ramas, que tienen todavía sabor a navidad… La estaré esperando.
Un abrazo.
22 enero 2012 a las 22:32 |
Parece que ha aparecido el dichoso cable que me impedía trabajar con la cámara; lo dejé en casa de una amiga. Tan pronto lo recupere y me reponga, saldré cámara en ristre a fotografiar nieblas, ramas y lo que se tercie. Gracias, stella.
22 enero 2012 a las 22:27 |
Me repito: el regalo de la vida (que es belleza aun en el dolor) es muy muy corto, ojalá -tengo la esperanza- sea muy muy largo. Un beso.
22 enero 2012 a las 22:35 |
La vida es un regalo, coincido contigo. Yo me veo viejecita y achacosa y , ya ves, de pensarlo, se me saltan las lágrimas. Gracias, Candelaria. Un beso para ti también.
23 enero 2012 a las 11:01 |
Cuidate mucho, y disfruta de cada segundo de esta incomprensible vida. Un abrazo enorme
Quiero leerte mas feliz. Hazlo por nosotros… besos!!
24 enero 2012 a las 0:03 |
Trataré de disfrutar de la vida, Explorador. Y…, ánimo a ti también.
23 enero 2012 a las 17:02 |
¿Cómo estás? Ya me extrañaba que nos tuvieras tantos días sin tu maravillosas palabras. cuídate de esos virus malvados y sigue adelante en tu proyecto vital y literario. No queda otra. Por cierto, el libro de la Baronesa Orczy es bastante difícil de conseguir en castellano. Yo solo he leído relatos sueltos aquí y allá. De todas formas, si lo encuentras, dímelo.
Mis mejores deseos para tu total restablecimiento y mis oraciones para que todo aquello que anhelas se realice.
Besos
24 enero 2012 a las 0:05 |
He empeorado, curiosamente.
El libro tenía pensado leerlo en inglés, cuando, más adelante, pueda hacerme con él.
Gracias por la información, las oraciones y el interés, Fran.
God bless
24 enero 2012 a las 23:54 |
Que Dios te bendiga a ti también, amiga
28 enero 2012 a las 2:01 |
Bellas palabras Zambullida, siempre es un placer pasearse por ellas… espero que pronto encuentres la belleza en esos lugares que esperas, pues a nosotros nos la sabes compartir muy fácilmente
Un abrazo.
28 enero 2012 a las 22:10 |
Gracias, flori; hago lo que puedo.