Apenas se aprecian las pinceladas de la vida y los contornos asemejan a espejismos que se desvanecen entre bosquejos. Uno va como perdido, sin asideros, y cuando atisba un poco de luz, parece que, en vez de aclarar, oscurece; la nitidez de antaño se ha convertido en una nube húmeda en la que hasta los trazos más firmes se pierden.
Es como si se habitara en la nada, como si se hubiese ausentado del mundo, aunque éste, detrás de la neblina, siga caminando. Al llegar a casa, me han sobrecogido el frío y la humedad de la vivienda; las temperaturas exteriores, aun siendo muy bajas, son más benignas que las interiores. Las articulaciones se han rebelado y aquí sigo, a la espera de un desenlace, quizá el último; el cuerpo no da más de sí. Albergo, sin embargo, esperanzas, aunque sepa que sólo un milagro podrá salvarme. No puedo ignorar esos prodigios que siempre han coloreado mis días; aun en las horas más aciagas han bailado, ante mis asombrados ojos, esas manchitas doradas que acompañan a los rayos de sol allá donde van, ésas que transforman el instante en una maravilla de la que uno no se quisiera jamás despedir. La belleza es mucho más imaginativa que estas pobres mentes nuestras, habituadas como están a la estrechez, a ese llamado realismo que poco tiene que ver con la realidad, porque ésta, pese a que se hayan agotado los refuerzos, no son las sombras imaginarias que engendra el miedo y que paralizan hasta el habla. No, la realidad es otra cosa y posee matices más desconcertantes, y también más bellos, que los colores con los que el otoño decora los campos, que la púrpura y el oro de los atardeceres. No es sólo lo humano, es también lo sobrehumano, al que se acogen los más hostigados, pues fuera del recinto sagrado, no hay descanso, sólo temores y fatigas. Y uno recuerda que al principio, cuando Dios creó el mundo no había sino caos y oscuridad y lo primero que entonces se dijo fue: «Haya luz» ¿Qué esperar entonces, qué esperar? De momento, a que esta habitación se caldee para poder quitarme el abrigo, el gorro y la bufanda y mañana pues ya se verá.
Maravillas
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12 enero 2012 a las 2:36 |
EL FRIO ES DESOLADOR Y PRODUCE SITUACIONES DE MALESTAR Y SENSACIONES DE ENFERMEDAD, PERO SI LO MIRAMOS COMO TU LO VES EN TU RELATO FUERA DE TUCASA ES MARAVILLOSO SI UNA VA BIEN ABRIGADO, HEMOS DE TENER LA BRAVURA DE SALIR AL PASO DE ESTAS CONTRARIEDADES. UN ABRZO ZAMBULLIDA
22 enero 2012 a las 2:56 |
EN MI CASO, TE ASEGURO, ES MÁS QUE UNA SENSACIÓN.
12 enero 2012 a las 6:39 |
Como dices y como dice Lambertus es frío es desolador…pero si a ratitos, aunque sólo sea un momento…hay un rayito de sol…..hay esperanza. ANIMO y un beso
22 enero 2012 a las 2:57 |
Un rayito de sol anima el espíritu, Winnie. Me refiero a un frío real que me está haciendo enfermar de gravedad.
12 enero 2012 a las 9:12 |
Ánimo. Los días ya empiezan a ser más largos y no queda tanto de invierno. un beso.
22 enero 2012 a las 2:58 |
Es cierto, Susana. Pero aquí, como siempre hay niebla, da igual que los días sean más largos; nunca se ve nada.
12 enero 2012 a las 9:44 |
Hola guapa, tienes razón, el frío que hace estos días por aquí es horroroso, nunca me ha gustado este mes, espero que febrero venga un poquito más soleado, te traiga buenas noticias, y que el 2012 sea el año de tus éxitos, te lo mereces. Cuídate mucho y abrígate…..Un beso muy fuerte.
22 enero 2012 a las 2:59 |
A mí el frío, con una buena calefacción, que no es mi caso, no me desagrada. Gracias por tus buenos deseos, muchas gracias. Espero que también 2012 te depare bonitas sorpresas.
12 enero 2012 a las 11:52 |
PUES ESO, MAÑANA YA SE VERÁ, LO IMPORTANTE ES SEGUIR CON LA ILUSIÓN Y DISFRUTAR DE LO QUE NOS DEPARA LA VIDA. A VECES HACE FRIO, A VECES CALOR, PERO SON LOS CICLOS NORMALES DE LA NATURALEZA. QUE MEJOR, QUE PODER DISFRUTARLOS. ESO ES SEÑAL DE QUE SEGUIMOS AQUÍ. BESOS
ANA
22 enero 2012 a las 3:00 |
Con calefacción, uno vive fantásticamente los ciclos normales de la naturaleza. No es mi caso.
12 enero 2012 a las 12:50 |
¿De dónde me llaga éste frío que me rodea?, ¿acaso al frío exterior se une un frío más profundo, que saliendo de los abismos interiores me rodea y me inunda?, en cualquier caso yo me envolveré en mi manta, no puedo hacer otra cosa.
.
Un Cálido y Fuerte Abrazo
22 enero 2012 a las 3:01 |
En mi caso, no hay frío interior, sólo exterior.
12 enero 2012 a las 12:53 |
Espero que tengas un poquito de suerte este año,y puedas poder calentarte en condiciones,pues el frío acobarda mucho,y te hace sentir impotente ,pero hay un refrán que dice “en febrero toma la sombra el perro en el llano y no en cerro”,espero que el frío no congele tus ilusiones,y tus esperanzas de poder publicar algún día ese libro.
22 enero 2012 a las 3:02 |
Tengo muchas esperanzas puestas en febrero, la verdad. También yo espero calentarme en condiciones. Gracias.
12 enero 2012 a las 14:34 |
Esperamos que se haga la luz para ti y para tus lectores. Todas las estaciones del año tienen su temporada, pero no son eternas, cada una lleva a su fin para dar paso a una nueva. Así confío que sea para ti. Un abrazo!!!
22 enero 2012 a las 3:03 |
Nada es eterno, Elizabeth, como bien dices. Sin embargo, el frío puede matar,conmigo lo está haciendo. Gracias por tus buenos deseos.
12 enero 2012 a las 15:22 |
Mmmmm, creo que discrepo. Nuestras mentes imaginativas crean la maravilla
Por ejemplo, la tuya. Un beso
22 enero 2012 a las 3:04 |
Gracias
12 enero 2012 a las 15:45 |
Tus palabras son desoladoras y no te ayudan a seguir luchando por conseguir los objetivos que te hayas marcado.
Lucha Zambullida contra la adversidad, la vida te recompensará, estoy segura de ello.
Un fuerte y cálido abrazo.
22 enero 2012 a las 3:06 |
Mis palabras reflejan la vida que estoy viviendo en estos momentos. Nunca he descuidado mis objetivos, independientemente de esa desolación que dices ver.
12 enero 2012 a las 18:24 |
Me ha encantado leerte, Zambullida; en especial el final, que me ha parecido muy simpático, lleno de ternura y esperanza.
Al hilo de tu entrada, se me ocurre dejarte un breve poema, de mi mujer, por cierto (creo que ya te comenté que ella es poeta, o poetisa):
“Y dijo Dios:
Hágase la luz.
Y la luz dijo todo lo demás.
Y vio Dios”
Saludos y que pronto te pongas bien
22 enero 2012 a las 3:08 |
Precioso el poemilla, ¡gracias!
En vez de mejorar, he empeorado. Me he cogido un virus tremendo y hoy es el primer día que puedo caminar.
12 enero 2012 a las 23:36 |
Tu “ya se verá” me recuerda a esto (copio y pego ):
Cuenta la historia de un niño que nació en una familia muy rica, por lo que podía tener un caballo. Todos le decían: “¡qué niño más afortunado!”.
A lo que el Maestro Zen dijo: “Ya se verá”.
Un día el niño se cayó del caballo y se rompió las dos piernas. Todo el mundo empezó a decir: “Qué mala suerte. Qué niño más desafortunado”.
Entonces alguien preguntó al Maestro Zen y él respondió: “Ya se verá”.
Al cabo de unos meses estalló una guerra. El chico, como tenía las piernas rotas, se salvó de ir a la guerra. Entonces todo el mundo empezó a decir: “Qué suerte. Qué niño más afortunado”.
Entonces alguien preguntó al Maestro Zen y él respondió: “Ya se verá”…
Y , aquí estamos Zambu, esperando la primavera, el deshielo, la luz… Todo llega, inexorablemente… Ya verás.
Ahí va un abrazo ( lleno de calor que te transmito via blog)
22 enero 2012 a las 3:09 |
También soy de las que piensa que todo ocurre para nuestro bien, aunque a veces tanta adversidad desconcierte.
12 enero 2012 a las 23:59 |
Hoy ha llovido todo el día…
22 enero 2012 a las 3:10 |
Lo que no daría yo por una semana lluviosa; la lluvia templa las temperaturas.
13 enero 2012 a las 11:16 |
Quiero ver las fotos de esas maravillas que describes tan bien.
Retrata algún muro, tú sabes a lo que me refiero. Creo que ayuda mucho, a mí me ha ocurrido.
No se puede vivir en la desolación. Comparte lo que ves, ya pronto te mando un poco de calor de éste sur abrazador.
Un abrazo.
Hasta pronto.
22 enero 2012 a las 3:11 |
Ahora no puedo hacer fotos. Puedo hacerlas pero no pasarlas al ordenador ni cargar la cámara; he extraviado el cable. Tengo un buen disgusto.
13 enero 2012 a las 15:51 |
Nada peor que ese frío interno que corroe las entrañas. Pero a veces que difícil es esperar a la primavera. Un abrazo
22 enero 2012 a las 3:12 |
A mí me corroe las articulaciones y, a este paso, acabaré lisiada. Un abrazo para ti también.
13 enero 2012 a las 21:58 |
Zambullida, deseo que hayas podido solucionar, al menos en parte, ese problema del frío. A veces la vida nos pone delante retos difíciles, complejos, pero cuando nos los pone es porque sin duda somos capaces de superarlos. Te envío un caluroso abrazo.
22 enero 2012 a las 3:13 |
Debo de ser una poderosa máquina de sufrir, porque me caen una detrás de otra. Lo del frío se ha solucionado de forma temporal, pero durará poco. Un abrazo, Juana.
14 enero 2012 a las 19:03 |
“…Uno va como perdido, sin asideros, y cuando atisba un poco de luz, parece que, en vez de aclarar, oscurece…”
Sí, así parece a veces el tiempo, así muestra su rostro. Tan real.
Hermoso blog.
Gracias
22 enero 2012 a las 3:15 |
Normalmente, la claridad pone a las cosas en el lugar que le corresponden. Me refería a otra cosa…
Gracias a ti por pasarte y comentar. Sé bienvenido.
15 enero 2012 a las 1:53 |
Hoy no sé que decirte Zambu (como otras veces) solo venía a saludarte…buenas noches ranita…
22 enero 2012 a las 3:16 |
Buenas noches, tomasín.
15 enero 2012 a las 1:55 |
¡vaya! utilicé una cuenta distinta, y mi comentario quedó pendiente de moderación ¿me rescataras? bss!!
22 enero 2012 a las 3:16 |
¡Te rescaté!
15 enero 2012 a las 17:03 |
Cuando todo parezca liado, cuando parezca que no hay solución, que está uno desesperado e insistentemente le das vueltas a las cosas.. es mejor.. no dar respuesta ahora. Déjalo para mañana. Descansa .. mañana se decidirá.
Un beso.
22 enero 2012 a las 3:17 |
Me hace falta mucho descanso, la verdad. Gracias, inspiración.
19 enero 2012 a las 12:28 |
Zambullida!!! Dónde estás?
Pásate un ratito, que esta entrada ya va cogiendo telarañas. Soy quien menos derecho tiene a decírtelo, pero para que veas qye te echamos de menos.
Besos
22 enero 2012 a las 3:17 |
He estado enferma, Fran. Gracias por tu interés. Un abrazote.
19 enero 2012 a las 12:50 |
Es la sensación de frialdad la que nos sobrecoge de una manera oscura, pero….si ese frío se siente a la vez que contemplas pequeños rayitos de luz, seguro lo veremos con ojos distintos…los que brillan a pesar de todo.
Multitud de sensaciones opuestas, pero todas forman parte de nosotros..eso es lo bonito.
Espero estés mejorcita Zambu….y como dicen por aquí arriba, se te extraña…
Besitos dorados para ti.
22 enero 2012 a las 3:19 |
El frío es real, no es metafórico.
Mejoré y me he cogido un virus que me tiene medio moribunda. En fin…
20 enero 2012 a las 21:17 |
Os contestaré tan pronto pueda. Me encuentro enferma, postrada en la cama. Gracias a todos por vuestra fidelidad.